viernes, 26 de agosto de 2016

LECTURA DE ILLUMINATUS: SEMANA 37

Lectura de Illuminatus semana 37

Por Mazzu

Trilogía Illuminatus

(Desde la página 408 a la 418)




Simon Moon continúa leyendo Telémaco Estornudó en el avión, mientras viaja a Alemania junto a Mary Lou Servix; Tobías Knight cuenta la historia de cómo llegó a ser el primer agente secreto quíntuple de la historia...

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Simon continúa leyendo la “épica egregia” de Atlanta Hope (ver entrada anterior). A pesar de que Telémaco Estornudó es una metaficción (es decir, es una obra ficticia incluso dentro el universo ficticio de los Mitos de Illuminatus), refleja en cierta medida hechos y personas que son reales en dicho universo; por ejemplo, están los Alumbrados, que vendrían a ser los Illuminati, los Tigres Ciegos – las Panteras Negras – y “el grupo clandestino que usa la cruz como símbolo” y que representa la salvación de la degeneración en la que se ha convertido  EEUU en la novela, que obviamente son los Relámpagos de Dios.

El líder de la resistencia es “un ario puro de mejillas hundidas, cuerpo largo y delgado, y una cara que nunca cambia de expresión”, es decir, el violador de la heroína de la novela, Taffy. Este personaje, “tiene el hábito de hablar durante horas sobre Heráclito (lo cual es un truco ingenioso, porque solamente sobrevivieron unas cien sentencias del Filósofo Oscuro - pero resulta que nuestro héroe hace largos comentarios sobre ellas)”. Esto de los monólogos extensos parece ser parte de la sátira de los autores a los personajes de las novelas de Ayn Rand, aunque la autora afirmaba que su filosofía personal derivaba de Aristóteles; el hecho de que RAW y Shea utilicen a Heráclito en vez de Aristóteles me parece otro de sus recursos satíricos, dada la dificultad de desarrollar un sistema filosófico con base en un filósofo bastante oscuro y de cuya obra no han quedado más que algunos fragmentos.



En esta parte, en Telémaco, sucede una tragedia aérea: un avión de pasajeros cae al mar porque el capitán del vuelo y toda la tripulación estaban drogados hasta la gorra. El capitán de Telémaco se llamaba Clark; Simon descubre que el capitán del vuelo en el que él viajaba hacia Alemania también se llamaba Clark, Heathcliff Clark; esta sincronicidad es una alusión obvia a los capitanes Clark de la historia del origen del ‘misterio del 23’ tal como William S. Burroughs se la contó a Bob Wilson – y que analizamos en la entrada de la Semana 16 (historia citada también por Simon en la página 189); Simon dice que aquello fue “suficiente como para recordarme que estoy rodeado por los parámetros paradójicos, paranoicos y paranormales de la sincronicidad”.

El personaje de Howard Corcho (Howard Cork en el original) de Telémaco alude a Hagbard Celine, obviamente (Corcho tiene un submarino llamado Life Eternal; incluso sus iniciales son H.C.), pero también a Howard Roark, protagonista de El Manantial de Ayn Rand.

Las referencias y las sátiras a Rand continúan, sobre todo, en otros dos extensos monólogos de los personajes de Telémaco: el del “tipo snob afectado” que Simon Moon refiere en la página 409 y el del Rey que refiere Tobías Knight en la página 413. En el primero, un personaje que desarrolla un parlamento “al estilo de William O. Douglas” intenta calmar a Cóctel Molotov – que es un tipo de irse a las manos – y le explica que “la vida es una batalla entre el Bien y el Mal, y que el mundo moderno está corrompido porque la gente ve las cosas en un espectro rojo-naranja-amarillo-verde-azul-índigo-violeta en vez del definido blanco y negro”. Esto es Objetivismo puro, y me recuerda a la doctrina randiana de “A es A” que explicábamos en la entrada de la semana 11:

“A es A” es un principio fundamental del Objetivismo al que Ayn Rand llamó la Ley de la Identidad, y cuyo postulado es que “la realidad – el mundo externo – existe independientemente de la consciencia humana, independientemente de cualquier conocimiento, creencia, sentimiento, deseo o miedo del observador. La tarea de la consciencia del hombre es percibir la realidad, ¡NO crearla o inventarla!”; quienes siguen a Wilson o han leído Illuminatus, podrán darse cuenta que esto representa todo lo contrario a la filosofía de RAW y del pensamiento discordiano; en efecto, podría decirse que uno de los mayores objetivos de la Operación Jodementes es el de desterrar este tipo de pensamiento determinista.



El otro diálogo extenso, “el discurso de ciento tres páginas de extensión que el Rey da después, explicando la importancia de la culpa y explicando por qué todos los antiheraclitanos, los freudianos y los relativistas están destruyendo la civilización al destruir la culpa” que menciona Tobías Knight en la página 413, es una sátira directa del final de La Rebelión de Atlas, donde el protagonista, John Galt, toma a la fuerza un programa de radio nacional para brindar un largo discurso (setenta páginas en la primera edición) donde explica el tema de la novela y el Objetivismo de Rand.

En el capítulo intitulado “Trotsky, Ayn Rand y la Búsqueda de un Gurú” de  Cosmic Trigger II, Robert Anton Wilson habla de su relación con la literatura randiana:

El primer nuevo dogmatismo que adopté después de rechazar el sistema de creencias marxista fue la filosofía de Ayn Rand (todavía no la llamaban objetivismo en aquellos días.) El Manantial ejerció exactamente el mismo atractivo en mí que luego siguió ejerciendo, década tras década, en los adolescentes alienados de todas las épocas. (El lector juvenil promedio de Así Habló Zaratustra decide que él es el Superhombre, y el randroide juvenil promedio decide que él es el Genio Enajenado.) Al igual que la mayoría de los randroides, anduve durante algunos años repitiendo sin pensar todo el dogma de Rand e imaginando ser un ‘individualista’.

Algunos años más tarde, después de convertirme ya en un escritor publicado, fui invitado a conocer a Ayn Rand. (Fui “convocado a su Presencia”, como dijo Arlen.) Confesé mis dudas con respecto a ciertos dogmas randianos y fui expulsado para siempre a la oscuridad, a llorar y crujir los dientes, en el Reino del Batacazo. Fue extraño. Yo pensaba que los trotskistas y los sacerdotes católicos eran dogmáticos, pero Ayn ​​Rand hizo que ambos grupos parecieran modelos de tolerancia en comparación.

Rand me pareció una paranoica clínica. Casi 30 años más tarde descubrí que simplemente estaba de anfetas todo el tiempo, lo cual crea un efecto tan parecido a la paranoia que a veces ni siquiera los médicos capacitados pueden notar la diferencia, y algunos incluso afirman que dicha diferencia no existe.

El otro libro de no ficción de Atlanta Hope mencionado en este fragmento, Militarismo: el Ideal Desconocido para los Nuevos Heraclitanos, también es un remedo de dos libros de Ayn Rand: Capitalismo, El Ideal Desconocido (Capitalism: the Unknown Ideal), y El Nuevo Intelectual (For the New Intellectual: the Philosophy of Ayn Rand)



Si bien muchas veces RAW se definió como Libertario, su rechazo por la filosofía de Ayn Rand (una de las figuras clave dentro del movimiento) ha provocado un poco de confusión. Creo que en realidad Bob compartía con los libertarios su rechazo por un Estado interventor y omnipresente; a fines de los 70s dejó de considerarse anarquista (como dice en la entrevista que figura al comienzo de Illuminatus):

Soy libertario porque no confío tanto en la gente como lo hacen los anarquistas. Quiero ver un gobierno tan limitado como sea posible; quisiera verlo reducido a lo que era en los tiempos de Jefferson, o aún más pequeño. Pero no quiero que sea abolido. Creo que el americano medio, totalmente liberado del gobierno, actuaría exactamente igual a Idi Amin. No confío en la gente más de lo que confío en el gobierno.

La cuestión es que los randianos, a pesar de hablar del laissez faire y de la igualdad de condiciones para la competencia en el Libre Mercado, tenían una cierta propensión a la ‘meritocracia’ (una máscara de la aristocracia) y al culto de la personalidad que Wilson – habiendo pasado miseria y habiendo tenido que recurrir a los planes sociales para sobrevivir – no podía compartir, como dice en el capítulo “Ecology, Malthus and Machiavelli” de Right Where You Are Sitting Now: “pero no soy ese tipo de libertario, en verdad; yo no odio a la gente pobre”. Me parece que el diálogo de Hagbard con Robert Putney Drake sobre el Privilegio en la página 417 apunta a señalar esa diferencia entre el libertarismo verticalista randiano y la anarquía mutualista al estilo de Lysander Spooner que RAW parecía sindicar. De cualquier manera, la mejor descripción de la ideología política de Wilson es – creo yo – una que él mismo ofrece en esta entrevista de 2003:

En un momento me autodenominaba anarquista, ateo, y brujo. Luego, cuando llegué a mis 40 ablandé todo eso. Comencé a describirme como libertario, panteísta, y neopagano. Y luego lo volví a cambiar por descentralista, pragmático, y defensor de la lógica del tal vez...

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En esta sección el “Narrador Incorpóreo” del que hablábamos al comienzo de la Lectura de Illuminatus vuelve a aparecer, o mejor dicho, vuelve a hacerse consciente de que – además de ver el mundo a través de los otros personajes – puede autopercibirse como una entidad ‘separada’ de ellos. En la página 410 leemos:

Entretanto, la Entrada sin Entrada se abrió chirriando y comencé a percibir un poco del mundo “real”. O sea, comencé a reconocerme a mí mismo nuevamente como el maestro de ceremonias. Toda esta información entra en mí, entropías y negantropias se sinergizan en un guiso del País de la Maravillas, y las voy computando a medida que mis bancos de memoria me ayudan a comprender los hechos.

La ‘Entrada sin Entrada’ o la Entrada sin Puerta puede verse a la vez como una referencia zen al texto La Entrada Sin Puerta del maestro chino Wu-men Hui-hai, y como una referencia a los Mitos de Cthulhu: “Yog-Sothoth conoce la puerta. Yog-Sothoth es la puerta. Yog-Sothoth es la llave y el guardián de la puerta” (ver entrada de la Semana 18). También, al referirse a los “cómputos” y los “bancos de memoria”, los autores tiran una pista bastante obvia sobre la identidad de dicho “maestro de ceremonias”.

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Como decíamos en la entrada de la semana 35, Hod – “la Gloria”, la séfira del Árbol de la Vida Cabalístico en la que nos encontramos ahora – representa a “la razón y la lógica, pero igualmente simboliza la intuición y la perspicacia, ambas sospechosas a los ojos de los cabalistas”. Si hay algún personaje que encarna la ‘perspicacia’ en Illuminatus, no hay duda que estamos hablando de Tobías Knight, un agente no doble, ni triple, sino quíntuple. Era agente del FBI, de la CIA, de los Illuminati, de la misteriosa A:.A:., y – como veremos un poco más adelante – de la Legión de la Discordia Dinámica.

Tobías Knight no aparece de la nada; ya había hecho apariciones esporádicas en pasajes anteriores: es el conductor del camión que lleva a George con las estatuas atlantes a la mansión de Robert Putney Drake, y es el agente que escucha – gracias a los micrófonos ocultos – el fatal desenlace del Dr. Mocenigo y el general Talbot. Su nombre parece un juego de palabras sobre “Tobias nights”, o las “noches de Tobías”; reciben este nombre las noches de boda sin sexo, en referencia a la historia bíblica de Tobías y Sara, quienes se mantienen castos durante varias noches para espantar al demonio Asmodeo. En cuanto al nombre Illuminatus de Knight, Ringo Erigena, Tom Jackson, el responsable del blog RAWIllumination.net, señala algo muy interesante:

“Ringo Erigena,” es el nombre Illuminatus de Knight, y “Scotus Pitágoras” el de Winifred. Si combinamos los dos nombres obtenemos Scotus Erígena, cuyo dicho, “todo lo que existe, es luz” proveyó el título para la novela de Robert Shea All Things are Light.



Por su parte, el nombre secreto de Tobías Knight en la A:.A:. era Príncipe de Bastos E: “lo obtuve al elegir al azar esa carta de un mazo de Tarot, y ella (Atlanta Hope) me proporcionó la E” (pág. 414). Hay varias connotaciones con respecto a este nombre: primero que la E es la quinta letra del alfabeto, coincidiendo sincronísticamente con la naturaleza quíntuple de Knight, con la inicial de su nombre Illuminatus Erígena, con la Ley de los Cincos del discordianismo y con la inicial de Eris. Por otra parte, el Príncipe de Bastos, en el Tarot de Aleister Crowley, tiene en el pecho la “Marca de la Bestia”, lo cual indica que Crowley se identificaba con dicha carta. Esto me recuerda a una anécdota tarotística de Tim Leary que RAW rememora en Cosmic Trigger I y que también involucra a Aleister Crowley:

Príncipe de Bastos, en el Tarot de Aleister Crowley


En Suiza, durante su exilio, a Leary le mostraron un mazo de cartas del Tarot de Crowley. Para probar su poder adivinatorio, él preguntó “¿quién soy y cuál es mi destino?”. Luego tomó una sola carta y resultó ser el As de Oros. Esta muestra un gran disco con la inscripción griega ΤΟ ΜΕΓΑ ΘΗΡΙΟN (La Gran Bestia), nombre con el que Crowley se autodenominaba. Leary interpretó que esto significaba que él era Crowley Renacido y que debía completar el trabajo que Crowley había comenzado, preparando a la humanidad para la conciencia cósmica.

(The Confessions of a Hope Fiend, el relato de Leary sobre su fuga de la cárcel y sus meses en Argel con Eldridge Cleaver, fue deliberadamente titulado de esa manera para recordar al Diary of a Dope Fiend de Crowley).

El As de Oros en el Tarot de Crowley


Esta anécdota es de 1971, así que no sé si lo de Tobías Knight en Illuminatus (escrito entre 1969-71) fue una sincronicidad o fue inspirado por Tim Leary e incorporado posteriormente antes de su publicación en 1975. Yo me inclino por esto segundo, ya que Knight parece tener algo de Leary, sobre todo en lo de ser un agente que juega para varios bandos; recordemos – como vimos la semana pasada – que Leary había sido acusado de trabajar para la CIA, tanto como de ser un agente de la KGB.

“El Príncipe es conocido por sus múltiples personalidades” dice Tobías Knight (pág. 414); esto de las múltiples personalidades también me parece una referencia a Crowley, de cuya obra Leary decía ser el continuador. A lo largo de su vida, Crowley adoptó voluntariamente diferentes personalidades tanto mágickas como “públicas”: Sir Aleister Crowley, San Aleister Crowley (de la Iglesia Católica Gnóstica), Frater Perdurabo, Frater Ou Mh, To Mega Therion, Conde McGregor, conde Vladimir Svareff, Chao Khan, Lord Boleskine, Mahatma Guru Sri Paramahansa Shivaji, Baphomet, Ipsissimus... el tipo cambiaba de personaje como de calzón. En The Confessions of Aleister Crowley: An Autohagiography la propia Bestia explica qué lo había impulsado a asumir la identidad del conde Vladimir Svareff:

Quería ver cómo se comportaban las personas ante un noble ruso. Debo decir que he utilizado varias veces este método de encubrimiento – ha sido increíblemente útil para multiplicar mis puntos de vista sobre la humanidad. Incluso las personas de mente más amplia son inevitablemente estrechas en este respecto. Pueden saber cómo los tratan los diferentes tipos de personas, pero no pueden saber, salvo de segunda mano, cómo esas mismas personas tratan a los demás.

(...) No debo ser considerado exactamente como alguien insincero (...); no veo por qué debería limitarme a una sola vida. ¿Cómo se puede llegar a entender el mundo si uno persiste en mirarlo desde la torreta de la propia personalidad?

Esto también es consistente con el propio RAW, que (por poner un ejemplo) escribió y concibió Cosmic Trigger I a través de una compilación de diferentes personajes – tales como “El Escritor”, “El Libertario”, “El Escéptico”, “El Mago”, etc. – es decir, diferentes aspectos de su propia personalidad.


Así me imagino a Tobías Knight con sus "bigotes de morsa"


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3 comentarios:

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  2. Solo darte las gracias de corazón por el trabajazo que haces. Mil gracias.

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