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viernes, 11 de octubre de 2013

Crowleymas en casa de Bob Wilson - (Fragmento de 'Disparador Cósmico' de RAW)


 
 
Hoy - 11 de octubre - es víspera de Crowleymas (12 de octubre, aniversario del nacimiento de Aleister Crowley), y por esa razón nos complace compartir con ustedes un fragmento de 'Disparador Cósmico' titulado Misteriosa Babalon, donde Robert Anton Wilson nos relata los singulares festejos que realizó junto a Arlen durante la Crowleymas de 1974. Para descargar la versión completa de Disparador Cósmico, hacer click AQUÍ
 

 
 
La Crowleymas de 1974 - 12 de octubre, a menudo asociado con un navegante italiano que introdujo la esclavitud en el Nuevo Mundo y la sífilis en el Viejo - se celebró en nuestra casa de apartamentos con festejos extraños e inquietantes. Arlen y yo, en representación de la Sociedad Discordiana, junto con Stephen, el vecino de arriba (de los Druidas Reformados de América del Norte), Claire y Carol en otro apartamento (brujas relacionadas con la Nueva y Reformada Orden de la Golden Dawn), y la Sociedad para Promover a la Gran Bestia Salvaje (que en realidad éramos Stephen y yo, junto a otro vecino llamado Charles), abrimos todas nuestras habitaciones para la Fiesta de Crowleymas e invitamos a cerca de 100 magos y místicos locales.

 

Siempre hay vibraciones paranoides en las fiestas de Crowleymas” gustaba advertir a la gente, con una sonrisa misteriosa, Isaac Bonewitz, de los Druidas Jasídicos de América del Norte.

 

De hecho, Crowley ha atraído tanto a los peores como los mejores elementos en el mundo de lo oculto, y es tan probable que un “crowleyano” autodeclarado pueda ser un chiflado peligroso tanto como un alto adepto.

 

La fiesta acababa de empezar cuando el Chamán fue llamado al teléfono para tener una conversación funesta. Mi interlocutor era un tal Dr. H. (no es su verdadera inicial), un psiquiatra muy dotado, más bien fascinado por Leary y Crowley (y por mí). Al parecer estaba teniendo un mal viaje de ácido, no podía controlar la ansiedad, y pedía mi ayuda. El Chamán tenía toda una reputación de brindar vibraciones sanadoras y tranquilizantes al tratar con personas en malos viajes de ácido, pero nunca antes lo había hecho por teléfono. Veinte minutos más tarde, cuando el Dr. H. se calmó y estaba en un buen viaje, me sentí absolutamente agotado.

 

El Mago volvió a la sala de estar. Inmediatamente, Tom (otro alias) se sentó a mi lado, rió estridentemente, hizo una broma tonta, y dijo: “Creo que podría estar volviéndome loco otra vez” (él había pasado unos meses en un manicomio unos ocho años atrás.) El filósofo pasó tres horas practicando psicoterapia sin licencia en medio de la clase de fiesta de lo más ruidosa que sólo encontrarás en Berkeley y sólo entre hippies y brujas. Tom, finalmente, se convenció de que no tenía que volverse loco otra vez, que él era el programador de su propia computadora, y que sólo había sido una alucinación la que le hizo pensar que la computadora estaba comenzando a programarlo a él.

 

El Mago ahora estaba aún más agotado; y luego llegó Jacques Vallee.

 

Hacía varios meses que quería hablar con el Doctor Vallee e inmediatamente lo secuestré en una habitación que los otros asistentes no conocían. En el camino, Hymenaeus Alpha (Grady McMurty), Califa de la Ordo Templi Orientis, su esposa, Phylis, y Tom, que no dejaba de reír en momentos inadecuados, pero ya sin creer que se estaba volviendo loco, se nos pegaron.

 

El Escéptico había oído una charla de Jacques Vallee en una conferencia sobre Ciencia y Espíritu, patrocinada por La Sociedad Teosófica a principios de año. Él había adoptado un nuevo enfoque sobre el misterio OVNI y había comenzado a cargar sistemáticamente todos los informes de  contactos extraterrestres en una computadora gigante. El ordenador estaba programado para buscar varios posibles patrones repetidos. Jacques dijo que la evidencia emergente sugería que los ovnis no eran extraterrestres en absoluto, sino que parecían ser sistemas inteligentes con la intención de convencernos de que eran extraterrestres.

 

Ahora el Escéptico comenzó a sonsacar a Jacques sobre su evidencia de que no eran extraterrestres. Empezó a explicar que, analizando cronológicamente los informes, parecía que Ellos (quienquiera o lo que fuera que sean) siempre se esfuerzan por dar la impresión de que son algo que la sociedad que están visitando pueda entender. En avistamientos medievales, dijo, se llamaban a sí mismos ángeles; en la gran oleada en varios estados de 1902, uno de una las naves habló con un granjero de West Virginia diciéndole que aquello era un dirigible inventado en Kansas; en los avistamientos de los 40s-50s, a menudo decían ser de Venus; Venus ya ha sido examinado y parece incapaz de albergar vida, por lo que ahora dicen provenir de otro sistema solar de esta galaxia.

 

“¿De dónde cree que vienen?” le pregunté.

 

El Dr. Vallee hizo la versión gala del clásico gesto científico de meneo de cabeza de No-Especulo-Más-Allá-de-los-Datos. “Puedo teorizar y teorizar interminablemente” dijo, “pero ¿no es mejor estudiar los datos con más profundidad y buscar pistas?”

 

“Debe tener una corazonada personal”, insistí.

 

Cedió con gracia. “Se relacionan con el espacio-tiempo en maneras que, en la actualidad, no comprendemos”, dijo. “Ellos no pueden explicárnoslo porque no estamos preparados para entender”.

 

Le pregunté a Grady McMurty si Aleister Crowley alguna vez había dicho algo que implicase la teoría extraterrestre que Kenneth Grant, Jefe Externo de otra Ordo Templi Orientis, sugiere en sus relatos sobre los contactos de Crowley con Inteligencias Superiores.

 

“Algunas de las cosas que Aleister me dijo”, respondió Grady con cuidado, “podrían interpretarse como indicios que apuntan en ese sentido”. Luego pasó a citar aforismos de Crowley sobre varias de las entidades estándar contactadas mediante la Magiak. Los espíritus de Abramelin, por ejemplo, deben ser vigilados cuidadosamente. “Muerden”, explicó Aleister con su mejor cara de póquer de ¿estoy-bromeando-o-no? Los “ángeles” enoquianos, por otra parte, no siempre necesitan ser invocados. “Cuando estás listo, ellos vienen por ti”, dijo Aleister rotundamente.




(Las entidades enoquianas fueron contactadas por primera vez por el Dr. John Dee en el siglo XVII. El Dr. Dee, astrólogo de la corte de la reina Isabel I y también un importante matemático, ha sido motivo de controversia desde su época hasta la nuestra; algunos autores lo consideran un genio de primer orden y otros un lunático inteligente. Según dos libros interesantes, El Escenario del Mundo y El Iluminismo Rosacruz ambos de un historiador muy escrupuloso, el Dr. Francis Yates, Dee era casi seguramente el impulsor de los “Illuminati” y de las “Hermandades Rosacruces” de la época, que desempeñaron un papel central en el nacimiento de la ciencia moderna. El presunto ufonauta de Urano que se comunicó con los dos oficiales de inteligencia naval dio un nombre, AFFA, que es una palabra en la lengua “angelical” utilizada por las entidades que Dee había contactado. Significa Nada. George Hunt Williamson también recibió algunas palabras en idioma “angelical” de sus Hermanos del Espacio, recordemos.)

 

El rasgo sobresaliente de los contactados por OVNIs, dijo Jacques Vallee en ese momento, era la incoherencia. “Ahora tengo serias reservas sobre todos los detalles físicos que aportan”, dijo. “Son como las personas que han tenido un accidente automovilístico. Todo lo que saben es que les ha ocurrido algo muy  serio”. Sólo el hecho de que muchos casos involucran a otros testigos que ven algo en el cielo antes de que el “contactado” tenga su extraña experiencia justifica la suposición de que lo que sucede es más que “subjetivo”.

 

“En gran medida,” resumió el Doctor Vallee, “salen de esa experiencia con una nueva perspectiva sobre la humanidad. Un punto de vista religioso, en términos generales. Pero todos los detalles son contradictorios y confusos”. Consideraba que los hombres verdes, los gigantes púrpuras, las naves físicas con ventanillas, etc, entraban en la categoría que los psicólogos llaman “memoria sustituta”, siempre proporcionada por el ingenioso cerebro cuando la experiencia real es demasiado impactante para ser clasificada.

 

Pregunté cuántos en la habitación había experimentado el contacto de lo que parecía ser una Inteligencia Superior. Grady y Phylis McMurty levantaron sus manos, al igual que dos jóvenes magos de Los Ángeles, y yo. Curiosamente, pareció que Jacques Vallee iba a levantar la mano pero, evidentemente, cambió de opinión y no lo hizo. Dije que me inclinaba a creer que las Inteligencias Superiores eran extraterrestres, y pregunté a los demás qué pensaban.

 

Grady McMurty - Califa de la Ordo Templi Orientis - dijo, en efecto, que la teoría de las dimensiones superiores tenía más sentido para él que la teoría extraterrestre en términos de naves espaciales reales que entran en nuestra biosfera.

 

Los dos magos de Los Ángeles estuvieron de acuerdo.

 

Tom, que era brujo desde hacía cinco años y no había levantado la mano cuando pregunté por los contactados, dijo que las inteligencias superiores están alojadas en nuestro lenguaje y en nuestros números, como piensan los cabalistas, y no tienen otro tipo de existencia. Añadió que cada vez que trataba de explicar esto, veía que la gente pensaba que estaba volviéndose esquizofrénico y empezaba a temer que pudieran estar en lo cierto, por lo que prefería no hablar de ello en absoluto. Tom - que es programador de computadoras por profesión, y brujo sólo por religión - más tarde añadió algo más a esto, diciendo que todo lo que existe es información y codificación; sólo imaginamos que tenemos cuerpos y vivimos en dimensiones espacio-temporales.

 

El Dr. Vallee escuchó todo esto con una sonrisa leve, y no pareció considerar que ninguno de nosotros estuviese loco.

 

(Unos días más tarde, conversando con el ex psicólogo de la prisión de Vacaville, el Dr. Wesley Hiler, le pregunté qué pensaba realmente de los contactos extraterrestres del Dr. Leary. En concreto, ya que no consideraba a Leary como un loco o un alucinado, ¿que estaba sucediendo cuando Leary creía que estaba recibiendo comunicaciones extraterrestres? “Cada hombre y mujer que llega a los niveles más altos de desarrollo moral e intelectual, siente la presencia de una Inteligencia Superior” dijo el Dr. Hiler con calma. “Ninguna de nuestras teorías está probada. Sócrates lo llamó su daemon. Otros los llaman dioses o ángeles. Leary lo llama extraterrestre. Tal vez sea una parte más de nuestro cerebro, una parte que normalmente no usamos ¿Quién sabe?”)

 

Como todo el mundo en la sala en ese momento tenía la experiencia necesaria o estaba dispuesto a especular y estudiar de manera objetiva y no sólo a desechar todo con la etiqueta de “alucinación”, comencé con mi parloteo sobre los paralelos entre Leary y Wilhelm Reich. “El intento de destruir tanto al Dr. Reich como al Dr. Leary alcanzó su punto más intenso justo después de que ambos informaran sobre sus contactos extraterrestres” dije. “Sigo teniendo teorías muy extrañas sobre lo que eso pueda significar…”

 

Grady McMurty asintió vigorosamente. “Esa es la pregunta de los $ 64.000” dijo enfáticamente. “Durante años le he preguntado a Phylis y a todo el mundo que conozco: ¿Por qué la gnosis siempre es atacada? Cada vez que la energía se eleva y ocurren iluminaciones grupales a gran escala, la filial local de la Inquisición la destruye. ¿Por qué, por qué, por qué? "

 

Nadie tenía ideas muy concluyentes.

 

“Te diré lo que pienso”, dijo Grady. “Hay una guerra en el Cielo. Las Inteligencias Superiores, sean quienes sean, no juegan todas en el mismo equipo. Algunas de ellas están tratando de alentar nuestra evolución a niveles más altos, y otras quieren mantenernos atrapados justo donde estamos”.

 

Según Grady, algunas logias ocultistas están trabajando con las inteligencias no humanas que quieren acelerar la evolución humana, pero otros están trabajando con las inteligencias que desean mantenernos cerca de un nivel de conciencia animal.

 

Esta es una idea habitual en los círculos ocultistas y puede decirse de manera segura, sin exageración, que cada “escuela” o “logia” de adeptos que existe es considerado, por algunos de los otros, como pertenecientes a la Hermandad Negra del mal camino. La propia Ordo Templi Orientis de Grady, de hecho, ha sido acusada de esto más a menudo que la mayoría de las otras logias ocultas. Personalmente mantuve mi buen humor y evité la paranoia mientras me movía entre varios grupos ocultistas como estudiante o participante, siempre adhiriéndome estrictamente a los cánones de la máxima legal anglosajona de que todo acusado debe ser considerado inocente hasta que se pruebe su culpabilidad más allá de toda duda razonable. Con esto, obviamente, evité muchas preocupaciones, pero el enfoque más seguro está muy bien argumentado por Isaac Bonewitz, el autor de Magia Real. “los magos paranoicos sobreviven a los otros,” dice Isaac.

 

De alguna manera la conversación se alejó del concepto de Grady de “la guerra en el Cielo”. Varias veces, Grady trató de llevarnos allí nuevamente, pero cada vez derivábamos en un tema diferente. Más tarde, Tom dijo que sintió una presencia en la habitación que deliberadamente nos alejaba de ese tema…

 

El Dr. H.- el psiquiatra cuyo mal viaje de ácido había hecho que la fiesta de Crowleymas comenzara de manera tan alegre para mí – fue a casa al día siguiente para agradecerme por haberlo “hecho bajar” de su ataque de ansiedad.

 

También, ni bien llegó, quiso hablarme de sus aceleradas experiencias con la magiak. Todo había comenzado hacía más de dos años, después de un seminario intensivo en Esalen. El Dr. H. de repente descubrió que podía ver  “auras”. (El aura del cuerpo humano, conocida por chamanes y brujos desde tiempos inmemoriales, ha sido redescubierta en varias ocasiones por los científicos, la mayoría de los cuales fueron denunciados como “chiflados”. Franz Anton Mesmer la llamó “magnetismo animal” en el siglo XVI. En el siglo XIX, el Barón Reichenbach la llamó “OD”. En la década de 1920, Gurvich la llamó “el rayo mitogénico”. Wilhelm Reich la redescubrió en la década de 1930, la llamó “orgón” y fue destruido por los fanáticos de la AMA, quienes denunciaron que estaba alucinando. La fotografía Kirlian ha demostrado ahora más allá de toda duda la existencia del aura.) El Dr. H. pronto descubrió, además, que podría utilizar el aura como una herramienta de diagnóstico para analizar a nuevos pacientes. Esta experiencia, los libros de Leary y una conferencia que di sobre la magiak de Crowley, le llevaron a experimentos adicionales.

 

En una playa del condado de Sonoma, después de tomar LSD el día anterior y programando una apertura del yo a seres o energías superiores, el Dr. H. (ya no bajo la influencia directa de la droga) tuvo una experiencia con Algo surgido del cielo. “No fue exactamente una Inteligencia Superior”, dijo con cautela, “o por lo menos yo no percibí ese aspecto de ella, si es que era una Inteligencia Superior. Para mí, era sólo la energía. Una Energía terrible. El pecho me dolió durante horas después de eso. Pensé que me iba a matar, pero estaba totalmente extasiado y sin ego en el punto culminante. Si el dolor torácico no hubiera sido tan intenso, habría sido un experiencia totalmente positiva”.

 

(MacGregor Mathers, Jefe Externo de la Orden Hermética de la Golden Dawn, y el primer maestro de ocultismo de alumnos ilustres como Aleister Crowley, el poeta William Butler Yeats y el novelista Arthur Machen, una vez registró una reunión con los Jefes Secretos. Estas entidades ambiguas, conocidas en varias escuelas de entrenamiento oculto, son consideradas diversamente como espíritus desencarnados de grandes magos del pasado, magos vivientes que pueden teletransportarse casi tan fácilmente como ustedes o yo llamamos por teléfono a un amigo, “Ángeles” en el sentido tradicional, o simplemente “seres que no podemos entender”. En cualquier caso, Mathers señaló que la reunión, aunque agradable, lo dejó sintiéndose como si hubiera sido “golpeado por un rayo” y también sufrió dolores en el pecho y extrema dificultad respiratoria. El Dr. Israel Regardie también ha señalado que Alan Bennett, quien fuera el maestro principal de Crowley durante muchos años, desarrolló asma, una enfermedad del pecho. El mismo Crowley también desarrolló asma a medida que sus contactos con los Jefes Secretos ocurrían más a menudo, y por último Regardie “pescó” el asma durante varios años después de estudiar con Crowley, una condición que sólo fue curada luego de que atravesara la terapia bioenergética de Wilhelm Reich.)

 

El Dr. H. pasó a describir una segunda experiencia de la Explosión de Energía y Luz, aproximadamente un año después de la primera. Esta también fue extática y extrañamente aterradora. Desde entonces ha sentido “energía curativa” en las manos y ha intentado experimentalmente una especie de masaje Reich-Rolfiano en algunos de sus pacientes, con resultados favorables.

 

Se me ocurrió que si hubiera estado menos preparado para tales experiencias y menos comprometido con el método científico como un hábito mental, el Dr. H. podría haber recordado cada una de estas experiencias como un encuentro con un ángel o un OVNI…

 

Recordé el análisis de Crowley sobre Jesús, Buda, Mahoma, San Pablo y Moisés en el Libro Uno de Magiak. Jesús, señala Crowley, no dice nada sobre el origen de su Iluminación; Buda habla de ser tentado por varios demonios y después de ver la Luz Clara; San Pablo nos dice que fue “elevado al cielo y he visto y oído cosas de las que no es lícito hablar”; Mahoma afirma que fue visitado por el Arcángel Gabriel; y Moisés dice simplemente que “vio a Dios”. Crowley comenta:

 

Diversas afirmaciones como estas, a primera vista, concuerdan en anunciar una experiencia de la clase que hace cincuenta años se habría llamado sobrenatural; hoy puede ser llamada espiritual, y dentro de cincuenta años tendrá un nombre propio basado en la comprensión del fenómeno ocurrido.




 
¡FELIZ CROWLEYMAS!


 
 
Current 93 "Crowleymass" (Single, 1987)

viernes, 20 de septiembre de 2013

DISPARADOR CÓSMICO en ESPAÑOL de Robert Anton Wilson - para descargar en Scribd


SALVE ERIS

 

Disparador Cósmico I: El Secreto Final de los Illuminati está disponible en español para su descarga gratis en Scribd. Se trata del primer libro de la trilogía autobiográfica y filosófica "Disparador Cósmico" de Robert Anton Wilson. Publicado por primera vez en 1977, esta edición cuenta con un prólogo de Timothy Leary, y un epílogo de Saul-Paul Sirag.

 

Una pregunta muy habitual que suelen hacerme es cómo descargar la versión PDF desde Scribd; Scribd es un sitio web que permite compartir y publicar documentos a sus usuarios y esto es muy sencillo: primero tienes que hacerte una cuenta en Scribd - es muy fácil, puedes hacerla a través de Facebook o mediante Hotmail -; luego, para descargar cualquier documento que desees, primero debes subir un texto desde tu propio perfil (word, pdf, etc; no importa el formato ni la extensión del mismo: puede ser una sóla hoja o un libro entero), esa es la política de Scribd, intercambio de documentos; después, no es necesario subir documentos cada vez que uno quiere descargar un libro, una vez que compartiste, las descargas son ilimitadas.

 

Hechas las aclaraciones, ¡disfrútenla!

 

¡Oh, Salve Discordia!
 

viernes, 17 de mayo de 2013

Pensar en lo Impensable (por Robert Anton Wilson)


Pensar en lo impensable (Introducción a "Disparador Cósmico I: El Secreto Final de los Illuminati" de Robert Anton Wilson - 1977)

 


Podría comenzar este relato como el gran H.P. Lovecraft tardío: hacen ya casi 13 años desde el nefasto día en que comencé a investigar por primera vez las leyendas terribles que rodean a los enigmáticos Illuminati de Baviera, una supuesta conspiración que alguna gente cree que rige al mundo. Como un héroe de Lovecraft, me embarqué en mi investigación sin sospechar los peligros que me esperaban: pensaba que sólo estaba investigando un caso notable de paranoia política y esperaba encontrar sólo cierto discernimiento de la psicología que causa que algunos individuos cuerdos se suscriban a estas teorías de conspiración absurdamente ridículas.

 

Finalmente, en colaboración con Robert J. Shea, escribí una novela satírica en tres volúmenes sobre la conspiración, ¡Illuminatus! Completar un libro tan exhaustivamente  largo debió haber acabado con mi interés en el tema, pero sin embargo mis investigaciones continuaron, evidentemente impulsadas por algún ímpetu misterioso (música de órgano in crescendo, por favor) Me había enganchado psíquicamente a los Illuminati. Como una tarántula en las sábanas o la risa de una mujer que una vez amaste, simplemente no puedes olvidar o ignorar a los malditos Illuminati. Esto era por demás molesto para el Escéptico, que es uno de los 24 yos que viven dentro de mí y el único que generalmente tiene poder de veto sobre los demás.

 

Eventualmente, mi interés por los Illuminati iba a llevarme a través de una Casa de Diversión cósmica con agentes dobles y triples, OVNIs, posibles complots de asesinato presidencial, los símbolos enigmáticos del billete de un dólar, mensajes de Sirio, panqueques de Dios-sabe-dónde, las ambigüedades de Aleister Crowley, algunos halcones misteriosos que rondan a Uri Geller, futuristas, inmortalistas, planes para dejar este planeta y las últimas paradojas de la mecánica cuántica. Ha sido una persecución prolongada pero nunca aburrida, como tratar de encontrar una cobra en un cuarto oscuro antes de que te encuentre ella a ti.

 

Resumiendo, el trasfondo del rompecabezas de los Illuminati de Baviera es así: El 01 de mayo de 1776, en Baviera, el Dr. Adam Weishaupt, un profesor de derecho canónico en la Universidad de Ingolstadt y ex jesuita, formó una sociedad secreta llamada la Orden de los Illuminati dentro de las logias masónicas existentes en Alemania. Ya que la masonería misma es una sociedad secreta, los Illuminati eran una sociedad secreta dentro de una sociedad secreta, un misterio dentro de un misterio, por así decirlo. En 1785, los Illuminati fueron reprimidos por el gobierno bávaro presuntamente por conspirar para derrocar a todos los reyes de Europa y al Papa, para arrancar. Esto es lo único en lo que todos los historiadores suelen concordar. Todo lo demás es cuestión de controversia caliente y, a veces, fétida.

 


Se ha afirmado que el Dr. Weishaupt era ateo, mago cabalista, racionalista, místico; demócrata, socialista, anarquista, fascista; un amoral maquiavélico, alquimista, totalitario y un “filántropo entusiasta” (El último fue el veredicto de Thomas Jefferson, por cierto). También han acreditado a los Illuminati la orquestación tras bambalinas de las revoluciones francesa y estadounidense, de apoderarse del mundo, de ser los cerebros detrás de comunismo, de continuar en la clandestinidad hasta la década de 1970, de adorar secretamente al Diablo y de otras actividades sospechosas. Algunos afirman que Weishaupt no inventó a los Illuminati, sino que sólo los revivió. La orden de los Illuminati ha sido rastreada hasta los Caballeros Templarios, los cultos iniciáticos griegos y gnósticos, hasta Egipto, e incluso hasta la Atlántida. La única generalización segura que uno puede hacer es que la intención de Weishaupt de mantener el secreto ha funcionado; No hay dos estudiantes de la Illuminología que se hayan puesto totalmente de acuerdo sobre cuál era el verdadero “secreto interno” o el propósito de la orden (o es...). Hay un espacio interminable para las especulaciones espeluznantes y para la paranoia pedante una vez que uno entra realmente en la literatura sobre la materia; y ha habido una ola de “revelaciones” sensacionalistas de los Illuminati en cada generación desde 1776. Si vamos a creer toda esta literatura sensacionalista, los malditos conspiradores bávaros han sido responsables de todo lo que anda mal en el mundo, incluyendo las crisis energéticas y hasta el hecho de uno no pueda conseguir un plomero los fines de semana.

 

Por ejemplo, la primera explosión de histeria anti-Illuminati en este país en la década de 1790, fue incitada por federalistas fanáticos, centrados en el cargo de que Thomas Jefferson y el Partido Democrático Republicano eran peones de los Illuminati europeos. El segundo grupo importante de desenmascaramientos excitados llegó en la década de 1840 y circuló gracias al Partido Anti-Masónico, quienes creían que los Illuminati todavía controlaban a los masones y se habían infiltrado en todos los niveles de nuestro gobierno. En ambos casos, los Illuminati eran retratados como demócratas radicales o anarquistas en la tradición ultraizquierdista de la Revolución Francesa. La literatura anti-Illuminati actual, que en su mayoría se distribuye a través de la derecha paramilitar antisemita, retrata los Illuminati como maestros del comunismo y de la banca internacional.

 

Una corriente separada y más extraña de la teoría anti-Illuminati, que ocasionalmente interactúa con esta literatura de conspiración política, los retrata como nazis, magos negros, jode-mentes astrales y satanistas.

 

Pero estos sólo son los temas principales de la Sinfonía anti-Illuminati. Hay innumerables individuos que le han hecho algunos arreglos vocales estilo be-bop — p. ej., Philip Campbell Argyle-Smith, editor de una publicación extraña llamada High IQ Bulletin, afirma que los Illuminati, conocidos como “Judíos” en este planeta, en realidad son invasores de Vulcano. También he visto un libro (por desgracia ahora he olvidado autor y título) que afirmaba que son una conspiración jesuita que se infiltró en la masonería y luego se apoderó del mundo, usando la fachada masónica para evitar que alguien conjeturase que el control real viene efectivamente del Vaticano, je-je-je. Típico de la ingenuidad de dichas teorías conspirativas, los hechos que más claramente las contradicen (es decir, las invectivas anti-masónicas, las excomuniones dictadas por todos los papas durante el último siglo y las toneladas de propaganda anticatólica distribuida por las logias masónicas) son explicados como “parte del encubrimiento”.

 

Y, desde luego, las diatribas anti-Illuminati de todas las escuelas concuerdan sombríamente que “siempre le suceden accidentes a quienes saben demasiado acerca de los Illuminati bávaros”. (Pongamos otra vez esa música de órgano creciente y una risa espeluznante, como la de The Shadow en la vieja serie de radio).

 

Cierta vez que concurrí a un programa de radio en KGO-San Francisco, donde los oyentes llaman y hablan con los invitados, una mujer telefoneó para decir que si yo sabía tanto sobre los Illuminati, es porque debía ser uno de ellos.

 

Me hice el misterioso. “Tal vez el secreto de los Illuminati es que no sabes que eres miembro hasta que ya es demasiado tarde para salirte” dije.

 

Esto fue demasiado metafísico para ella. “Por otra parte” dijo triunfalmente, siguiendo su propio guión, “ustedes controlan la Reserva Federal y los bancos de Rockefeller y Morgan”.

 

“Bien”, dijo el Escritor de Sátira, desplazando temporalmente al Escéptico, “ciertamente no negaré eso. No puede sino a ayudar a mejorar mi rango crediticio”.

 

Esa mujer probablemente todavía está contándoles a sus amigos que logró hacer que uno de los Illuminati se confesara en la radio.

 

En realidad, ya no descreo en los Illuminati, pero tampoco creo en ellos. Vamos a explicar este extraño comentario rápidamente, antes de adentrarnos más en las sombras. Al investigar las conspiraciones ocultas, finalmente uno se enfrenta a una encrucijada de proporciones míticas (llamada la Capilla Peligrosa en el ambiente). Uno sale de ella totalmente paranoico, o agnóstico; no hay un tercer camino. Yo salí agnóstico.

 


La Capilla Peligrosa, al igual que la misteriosa entidad llamada “Yo”, no puede ser ubicada en el espacio-tiempo; es ingrávida, inodora, insípida e indetectable por instrumentos ordinarios. De hecho, como el Ego, incluso es posible negar su existencia. Y sin embargo, aún más similar al Ego, una vez que estás dentro de ella, no parece haber ninguna salida hasta que de pronto descubres que ha sido traída a la existencia por el pensamiento y que no existe fuera del pensamiento. Todo lo que uno teme está esperando con mandíbulas babeantes dentro de la Capilla Peligrosa, pero si uno va armado con la varita de la intuición, la copa de la simpatía, la espada de la razón y el pentáculo del valor, encontrará allí (según las leyendas) la Medicina de los Metales, el Elixir de la Vida, la Piedra Filosofal, la Verdadera Sabiduría y la Felicidad Perfecta.

 

Eso es lo que siempre dicen las leyendas y el lenguaje del mito es poéticamente preciso. Por ejemplo, si entras a ese reino sin la espada de la razón, perderás la cordura, pero al mismo tiempo, si sólo tomas la espada de la razón sin la copa de la simpatía, perderás el corazón. Incluso más notable, si te acercas sin la vara de la intuición, puedes estar parado frente a la puerta durante décadas y nunca darte cuenta que has llegado. Probablemente pensarás que sólo estás esperando un autobús, o vagando de una habitación a otra buscando tus cigarrillos, viendo un programa de televisión, o leyendo un libro críptico y ambiguo. La Capilla Peligrosa es engañosa en esa forma.

 

Entré a la Capilla Peligrosa de manera bastante casual un día en 1971 mientras leía El Libro de las Mentiras escrito por el místico inglés Aleister Crowley. Crowley despertó mi interés porque indudablemente había sido un gran adepto del yoga y el ocultismo, fue considerado un mago negro por muchos, y como el mago del Nuevo Eón por algunos, y tenía una reputación contradictoria como alpinista heroico, poeta, pionero hippy bisexual, alquimista, bromista sádico, taumaturgo y charlatán. Yo estaba especialmente fascinado por la persistente leyenda de que Crowley una vez había convertido al poeta Victor Newburg en un camello, y el testimonio de muchos de que había roto el vidrio de una habitación con sólo mirarlo durante una demostración en Oxford. Todos los libros de Crowley son ingeniosos, paradójicos, brillantes, oscuros y deliberadamente enigmáticos en diversos grados, pero El Libro de las Mentiras es probablemente el más desconcertante de todos, y por lo tanto uno de mis favoritos ya que adoro resolver enigmas y misterios.

 

Frente a la portada de El Libro de las Mentiras hay un anuncio indiferente informando al lector, “no hay ninguna broma o significado oculto en el sello de la editorial”. Esto parece ser una advertencia velada acerca de lo que viene a continuación, pero en realidad es la primera mentira del libro; el historiador del ocultismo Francis King ha determinado cuidadosamente que la fecha de la impresión es inexacta al menos por un año. Este tipo de arte perverso es típico de la relación de Crowley con el lector, y he disfrutado durante años descifrando bromas gnómicas similares en sus otros libros.

 

Sin embargo, siempre vuelvo a El Libro de las Mentiras porque Crowley afirmaba que en alguna parte de ese libro había revelado el secreto interior de la masonería y el iluminismo, codificado para que sólo las personas con “discernimiento espiritual” fueran capaces de descifrarlo. Para 1971 ya había leído el libro muchas veces sin encontrar el secreto, pero todavía lo intentaba, puesto que Crowley es considerado uno de los cabecillas de la conspiración Illuminati por muchos escritores y, de hecho, utilizaba el título “Epopte de los Illuminati” junto a otra docena de títulos honoríficos, cuando estaba en estado de ánimo fanfarrón.

 


De repente, en un “destello cegador” o al menos en un mini-Satori, descubrí el secreto de Crowley. Estaba en el capítulo 69 y se trataba del Sexo Tántrico. Lo explicaré al debido tiempo en la narrativa, pueden estar seguros. El efecto en mí fue que entré a un sistema de creencia en el que ya no podía ver a los autores anti-Illuminati que había estudiado tan extensamente como simples paranoicos. Ahora sentía que veían algo muy real, aunque estaban malinterpretándolo un poco. Estos eran los que se enfrentaban a la puerta de la Capilla Peligrosa sin el pentáculo del valor, temblando y advirtiendo todo el que entrara que la Capilla en realidad es una Horrorosa Máquina Insecto programada por los Demonios de la Muerte, goteando una fétida secreción verde.

 

Inmediatamente decidí poner en marcha una serie de experimentos neuropsicológicos que demostrarían objetivamente si yo realmente había adivinado el verdadero secreto. Los principales resultados de estos experimentos son presentados en este libro. El resultado sobresaliente fue que entré a un sistema de creencia, desde julio de 1973 hasta octubre de 1974, en que recibía mensajes telepáticos de entidades residentes en un planeta del sistema binario de Sirio.

 

También comencé a encontrar — a veces mediante las coincidencias más inverosímiles— varias pistas documentales que ataban firmemente la historia larga y misteriosa del iluminismo a las creencias ocultistas sobre Sirio. Estas “coincidencias afortunadas” — o sincronicidades como son llamadas en la psicología jungiana — son comunes entre aquellos que se involucran con las sociedades secretas ocultistas en general, y con la Capilla Peligrosa en particular. Como señala Neal Wilgus en The Illuminoids,

 

Desde el principio, The Illuminoids fue moldeado por la coincidencia, desde el descubrimiento de Las Sociedades Secretas de Daraul... a la publicación de Iluminatus! de Shea y Wilson. Un libro de otro Wilson, Lo Oculto de Colin Wilson, también fue descubierto en el momento oportuno y a menudo “cayó abierto en la página correcta” como el mismo Wilson dice que le sucedió a él con otras referencias.

 

Esa última frase es una obertura adecuada para las ambigüedades que pronto confrontaremos. Aún no estoy seguro si la última frase se refiere a mí o a Colin Wilson.

 

Después de Octubre de 1974 (debido a una reunión con el Dr. Jacques Vallee, un astrónomo, cibernético y ufólogo extraordinariamente erudito), comencé a desarrollar nuevos sistemas de creencias para explicar mi experiencia de Sirio, que no necesariamente implicaban la impresionante suposición de que literalmente recibía transmisiones reales de un emisor PES desde el sistema de la estrella de Sirio.

 

El Dr. Vallee ha estado interesado en los OVNIs desde principios de los años 60, cuando vio a dos de ellos. A lo largo de los años, Vallee ha ampliado sus investigaciones para incluir experiencias “psíquicas” relacionadas de una manera u otra con los OVNIs, tales como mis experiencias de Sirio. Él cree que estos tipos de comunicaciones etéreas han estado sucediendo durante siglos y que probablemente no fueran extraterrestres. El contenido extraterrestre de la experiencia en estos días, dice, es sólo una adaptación a las creencias del siglo XX. Según sus datos, el fenómeno ha tomado otras formas espectrales en épocas pretéritas.

 

Esto tenía perfecto sentido para mí, puesto que yo originalmente había entrado en contacto con “la entidad” por medio de del ocultismo crowleyano. La explicación extraterrestre no era la verdadera explicación, como yo había pensado; sólo era el último modelo de la Experiencia, como los ángeles habían sido el modelo en la Edad Media, o los parientes muertos hablando a través de los médiums en el siglo XIX.

 

Entonces, el sábado 13 de marzo de 1976, un cable de la agencia Reuters apareció en los periódicos de todo el mundo. Lo leí en el San Francisco Examiner-Chronicle y fue como abrir la puerta de mi propia casa y encontrar a Ming el Despiadado a los tiros con Flash Gordon.

 

El cable era sobre Robert K.G. Temple, miembro de la Real Sociedad Astronómica de Inglaterra, un científico prestigioso, quien estaba exponiendo una teoría tan loca que parecía salida de las páginas del mismo von Däniken. Temple afirmaba que la tierra había sido visitada alrededor del año 4500 A.C. por una raza avanzada proveniente de un planeta del sistema de la estrella binaria Sirio. Basaba esta afirmación en el hecho de que puede encontrarse conocimiento evidente y específico del sistema de Sirio en la mitología babilónica, egipcia y en la de algunas tribus africanas sobrevivientes - conocimiento que la astronomía moderna sólo ha redescubierto gracias a los instrumentos increíblemente delicados de las últimas dos décadas.

 

Ahora, a cualquiera le asombraría ver a un astrónomo del estatus de Temple expresando semejante teoría de revista sensacionalista, pero yo estaba más allá de la sorpresa; estaba desconcertado.

 

Mencioné el cable de Reuters unos días después a un amigo, Saul Paul Sirag, un físico monstruosamente erudito que generalmente sabe más sobre cualquier otra ciencia que menciones que la mayoría de los expertos en ese campo.

 

“Ah, los datos de Temple no son nuevos,” dijo Saul Paul. “Los antropólogos han sabido durante años que varias tribus africanas tienen un conocimiento muy avanzado del sistema de Sirio. Por ejemplo, algunos de ellos sabían sobre la compañera de Sirio, una estrella enana — mucho antes de que la descubriéramos con nuestros telescopios”.

 

“Y ¿cómo explican eso los antropólogos?” le pregunté.

 

“No lo explican” dijo Saul Paul con una sonrisa de Groucho Marx. “Se lo considera un misterio”. Saul Paul, que era teólogo antes de ser físico, es también autor de una hilarante novela teológica-psicodélica llamada Jumped by Jesus. Él es un caso aún más avanzado de Agnosticismo Agravado que su humilde narrador y ama los datos que no encajan en ningún conjunto de teorías.

 

Rápidamente obtuve una copia del libro de Temple de Inglaterra, y quedé pasmado5. La evidencia presentada por Temple, que resumiremos posteriormente, podría ser interpretada como una señal de la llegada a la tierra de la gente de Sirio a bordo de una nave espacial física alrededor del año 4500 A.C. Según Temple, esta información había pasado a través de diversas órdenes iniciáticas del antiguo mediterráneo y África hasta la actualidad. Pero la evidencia también podría interpretarse como una señal de que en aquella época habían sido descubiertos métodos de telepatía interestelar entre la tierra y el sistema de Sirio y que desde entonces muchos han podido sintonizar ese canal. En otras palabras, a través de la enseñanza secreta de Crowley, yo podría haber sintonizado un diálogo cósmico de casi 6.500 años de antigüedad.

 


La Capilla Peligrosa, como he dicho antes, es engañosa en esa forma. Cuando piensas que estás fuera, sólo estás en otra sala de ilusiones pintadas para que parezcan el bosque seguro de afuera; y cuando piensas que estás dentro otra vez, pronto descubres que en realidad estás caminando de vuelta a casa. Como resume el tradicional dicho Zen:

 

Primero hay una montaña,

Después no hay ninguna montaña,

Luego vuelve a haber una montaña.

 

En este contexto, no esperamos que nadie crea en las transmisiones de Sirio sólo porque el autor parece un tipo honesto. Richard Milhous Nixon parecía un tipo honesto, por lo menos para la gente que votó por él. Hacemos énfasis en que no estamos en competencia por el Mercado del Verdadero Creyente con Nixon (o con Erich von Däniken). Queremos mostrar, con evidencia objetiva y documentada, que algo está sucediendo. Algo más físico y palpable que una alucinación.

 

El Semántico levanta las cejas y murmura que la expresión “algo más físico y palpable que una alucinación” no transmite una idea muy precisa; uno bien podría hablar de algo más tangible y objetivo que el ensueño. Seremos más específicos a medida que avancemos, pero en esta etapa debemos definir explícitamente nuestra horrible ignorancia antes de atrevernos a proponer nuestras especulaciones. Es importante indicar inequívocamente que los datos no están en conflicto con la “ciencia” como se imaginarán los ingenuos — de hecho, les proporcionaremos varias explicaciones científicas en la Segunda Parte — pero están, grotesca y torpemente, en total conflicto con el sentido común. Es perverso, paradójico y absurdo. Uno podría decir “esto es insólito” y si un niño preguntara inocentemente, “¿Quieres decir ‘insólito –jaja’ o ‘insólito-raro?’”, tendría que responder “Ambos”.

 

Déjennos ilustrar con un ejemplo el tipo de misterios que estaremos enfrentando — el Caso de los Panqueques del Espacio Exterior. Al igual que un cerdo con alas, esto sin dudas es insólito; dejamos que lector decida si considerarlo insólito-jaja o insólito-raro.

 

Joseph Simonton de Eagle River, Wisconsin, afirma que un día un platillo volador aterrizó en su patio trasero y un extraterrestre salió y le dio algunos panqueques.

 


No hubo ningún otro testigo de este acontecimiento notable, por lo que sin duda es tentador decir que Simonton estaba alucinando. Sin embargo, no hay ninguna razón para pensar que perpetró un engaño consciente. No ha intentado comercializar su encuentro de ninguna manera y parece estar desconcertado por toda la experiencia, como lo estaría cualquiera.

 

El Dr. J. Allen Hynek, un astrónomo escéptico que explicó otros OVNIs como “gases del pantano”, fue enviado por la fuerza aérea para investigar la experiencia jode-mentes de Simonton. El Dr. Hynek llevó algunos de los malditos panqueques a la base de la Fuerza Aérea de Dayton, donde tienen su sede para la investigación ufológica y los científicos determinaron que los panqueques eran perfectamente normales y que contenían nutritivo germen de trigo, quizás indicando que los Hermanos del Espacio son fans de Ralph Nader. El Dr. Hynek mismo dice que piensa que Simonton estaba diciendo la verdad, es decir, él creyó en su experiencia.

 

El Dr. Jacques Vallee también investigó este caso y dice que también está convencido de que Simonton es honesto.

 

Simonton mismo no tiene ni idea por qué, de todas las personas en la tierra, fue seleccionado para recibir este desconcertante regalo.

 

Si Simonton simplemente alucinó todo el episodio, ¿de dónde vienen realmente los malditos panqueques astrales? Contéstenme eso, Oh vosotros escépticos. Por el contrario, si el platillo volador estaba realmente allí en el patio, en nombre de todos los dioses barrigones de Birmania: ¿por qué los extraterrestres decidieron en esta ocasión regalarle panqueques a un ser humano?! La historia es igualmente bizarra e insatisfactoria de cualquier manera que la interpretemos.

 

La aventura de Simonton es más característica de lo que piensan los lectores que no están familiarizados con los contactos con OVNIs. Los periódicos y la televisión generalmente cubren sólo una pequeña fracción de reportes de OVNIs y generalmente publicitan sólo a los contactados que establecen movimientos cuasi-religiosos alrededor de sí mismos, basados en doctrinas de paz y ecología pop supuestamente transmitidas por los ufonautas. Dichas historias mesiánicas son de lectura confortable, puesto que la mayoría de nosotros quisiera creer secretamente que los Hermanos benevolentes del espacio están tratando de salvar a este planeta de los diversos desastres que parecen amenazarlo, pero son una minoría. Los panqueques de Simonton son mucho más típicos.

 

Un contacto clásico involucra a dos agentes de Inteligencia Naval de alta probidad. También hubo un apagón de radar “casual” (aunque muy misterioso) en toda la zona, casi como si la Capilla Peligrosa en este caso hubiese usado una tecnología que la hacía invisible al radar. Al parecer, los oficiales tuvieron contacto con un ser benévolo del planeta Urano. El ingenuo creyente en los amorosos Hermanos del Espacio se regocijará con dicho cuento, especialmente porque las comunicaciones recibidas incluían la habitual propaganda de paz. El más analítico detectará el elemento del cerdo con alas en los hechos de que (a) Urano es casi ciertamente incapaz de albergar vida y que (b) la entidad dio un nombre que suena sospechosamente como una broma dirigida a cualquier estudiante de Cábala que analice la transcripción. El nombre era “AFFA,” que en un idioma cabalístico llamado “angelical” significa nada o el vacío. El contacto, en este caso, fue 99 % “telepático”, como mi experiencia de Sirio, pero a los oficiales se les brindó una visión de cómo lucía una verdadera nave espacial en su ventana durante el clímax de la experiencia. Y ése fue el momento cuando “casualmente” se produjo el apagón de radar en el area.

 

Otros han tenido “alucinaciones” clásicas o experiencias “psicóticas” con los Hermanos del Espacio, como conocer a Jesús en un platillo volador o ser llevados a cien años luz y volver en media hora; por lo que el investigador apresurado estaría dispuesto a descartar tales cuentos como imaginarios. Por desgracia, estas personas a menudo tienen alguna evidencia ambigua pero definitiva de que algo sucedió — testigos independientes vieron un OVNI al mismo tiempo, o hubo extrañas fallas mecánicas en la vecindad: una vez dos personas involucradas en diferentes contactos a cientos de kilómetros de distancia entre sí y con un año de diferencia, contaron los mismos detalles absurdos. Cada uno alegó una visita a un planeta llamado “Lanulos”, donde todos los nativos son humanoides y andan desnudos. Esta historia fue contada tanto por un vendedor de Virginia Oeste, como por un estudiante de leyes de Washington, independientemente uno de otro8. En tal caso el reduccionista más ardiente no puede reducir lo que ocurrió a menos de una alucinación compartida telepáticamente, lo que de por sí ya es algo sorprendente. (¿Cuántos testigos independientes tienen que participar en un evento para que no sea descartado como una alucinación compartida? Como han indicado Berkeley, Hume y otros, es lógicamente imposible demostrar que toda nuestra experiencia cotidiana no es una fantasía. Ya que sólo la telepatía puede explicar el viaje espacial compartido en este caso particular, los datos pueden ser llamados alucinación compartida por determinado escéptico, incluso cuando los testigos son independientes uno del otro. Eso es solipsismo, e incluso paranoia.)

 

Pretender que ambos testigos eran mentirosos sería conveniente, por supuesto, pero uno tiene la incómoda sensación de que es una extraña coincidencia que dos mentirosos inventen la misma mentira de forma independiente. De esa manera se puede rechazar cualquier dato, incluyendo los experimentos de laboratorio que no te gustan. Por ejemplo, aquellos que rechazan la telepatía han llegado al punto de impugnar la honestidad o la cordura de varios miles de investigadores científicos en todos los continentes durante un período de décadas. Esa forma conveniente de eliminar datos sólo es compartida por los anti-evolucionistas más ardientes de las sectas fundamentalistas.

 

Tengan en cuenta que prometimos varias explicaciones científicas de nuestros datos, no una explicación. En este momento no hay ninguna teoría única que explique todas las Cosas Malditas que vamos a traer y hacer desfilar para que ustedes las inspeccionen. Para darles cierta perspectiva de antemano, déjennos hacer una lista con algunas de las ideas que han pasado por la mente de este investigador en el curso de su viaje de entrada y salida a la Capilla Peligrosa.

 

O bien…

 

(a) las pruebas aquí reunidas pueden explicarse mediante el Teorema de Bell, un gran avance de la física que sugiere la indivisibilidad básica de todas las cosas. Bell también permite tres submodelos que vamos examinar: (1) el universo creado por el observador; (2) universos paralelos; (3) información sin energía;

 

y/o

 

(b) algunos seres humanos con poderes psíquicos altamente evolucionados (“los Illuminati”) están jugando juegos mentales con otros seres humanos, haciéndose pasar a veces por (c) o (d) a continuación;

 

y/o

 

(c) realmente estamos siendo contactados, o siendo sujetos de experimento o manipulados por Inteligencias Superiores del Espacio Exterior, probablemente de Sirio (o los Illuminati están creando una simulación de estos extraterrestres);

 

y/o

 

(d) siempre hemos compartido este planeta con otras especies inteligentes, que pueden permanecer invisibles o manifestársenos en cualquier forma que deseen. El investigador de OVNIs John Keel llama estas entidades hipotéticas “ultra-terrestres”. En épocas antiguas se les llamaba hadas, ángeles, demonios, duendes, etc.

 

y/o

 

(e) todos estamos evolucionando hacia el uso de circuitos neurológicos nuevos que nos harán sobrehumanos en comparación a nuestro estado promedio actual. La activación de estos nuevos circuitos crea una gran anomalía transitoria hasta que aprendamos a usarlos correctamente. Esta es la teoría de yoguis orientados científicamente como Sri Aurobindo y Gopi Krishna, y del Dr. Timothy Leary.

 

y/o

 

(f) una combinación o permutación de lo anterior que sucede de manera simultánea.

 


Algunos de nuestros datos encajan en una de las teorías anteriores mejor que otros; algunos encajan igualmente bien en dos o tres teorías; algunos todavía no encajan en ninguna teoría. El enfoque multiteórico (o, como se llama en física, el enfoque multimodelo) es la única manera de tratar adecuadamente con todos los hechos. Cualquier enfoque uniteórico es prematuro y causa un truncamiento de nuestra inteligencia; nos obliga a ignorar o menospreciar parte de información que podría ser crucial.

 

El enfoque multimodelo comenzó con la física subatómica, principalmente gracias al ganador del premio Nobel Niels Bohr. En el trato con ciertas entidades misteriosas en ese plano quasi-astral, los físicos hallaron pruebas contundentes de que estas entidades eran partículas. Bien. Por desgracia, otras pruebas igualmente persistentes, demostraron que en realidad las entidades eran ondas. No tan bien. Algunos físicos se aferraron a la teoría de la partícula e insistieron en que toda la evidencia que apoyaba a la teoría de la onda eventualmente sería explicada y descartada. Otros, sin embargo, aceptaron las ondas y rechazaron las partículas. Otros, jocosamente, comenzaron a hablar de “ondículas”. Bohr sugirió que la búsqueda de un modelo correcto era medieval, precientífica y obsoleta. Podemos entender mejor los eventos subatómicos, dijo, si aceptamos la necesidad de permitir más de un modelo.

 

Como Marshall McLuhan ha señalado en The Mechanical Bride y otras obras, el enfoque multimodelo ha influido en todos los campos de la ciencia e incluso aparece en el arte moderno (p. ej., las pinturas cubistas muestran varias perspectivas a la vez; Ulises de Joyce describe el mismo día en varios estilos — épico, dramático, periodísticos, subjetivo, naturalista, etc.). McLuhan incluso ha proclamado, en su habitual estilo apocalíptico, que el enfoque multimodelo es el descubrimiento intelectual más importante y más original del siglo XX. El Conde Alfred Korzybski dijo que marcó la transición de la civilización aristotélica (dogmática, monista, autoritaria) a la civilización no-aristotélica (relativista, pluralista, libertaria).

 

Para mayor comodidad, todos los modelos mencionados y que vamos a examinar a medida que avancemos, pueden ser resumidos en dos metamodelos. (1) Todo es obra de nuestros propios sistemas nerviosos. Según avanzamos hacia una Inteligencia Superior, nuestros cerebros pueden afectar cada vez más al universo debido a la inseparabilidad cuántica, primero creando coincidencias, luego sincronicidades jungianas, después aparentes Seres Sobrehumanos externos, que en realidad son máscaras del resultado de nuestra propia evolución. (2) No todo es obra de nuestros sistemas nerviosos. A medida que avanzamos hacia una Inteligencia Superior, nuestro cerebro puede comunicarse con otras inteligencias superiores. Según el monismo cuántico de Bell, esto incluye contacto con adeptos avanzados que son tanto humanos como inhumanos, terrestres y extraterrestres y localizados temporalmente en lo que llamamos pasado, presente y futuro.

 

Pero mejor pospongamos tales cuestiones filosóficas hasta después de examinar la cronología de mis propias aventuras en la Capilla Peligrosa. Recuerden: es un lugar tramposo.

 

Algunas veces no nos parecerá que atravesamos la Puertas del Misterio, sino que simplemente vagamos en la Casa de la Risa de un Parque de Diversiones bastante sórdido.