martes, 8 de octubre de 2013

Jack Parsons: Una ‘Maravilla’ caminó entre nosotros - por Robert Anton Wilson


Una ‘Maravilla’ caminó entre nosotros


(Introducción de Robert Anton Wilson al libro "Sex and Rockets: the Occult World of Jack Parsons" de John Carter)






“Parece que estoy viviendo en un país que simplemente no sabe lo que es la libertad.”

- John Whiteside Parsons[1]





Este libro cuenta la historia de vida de un hombre muy extraño, brillante, divertido, y atormentado que tenía al menos tres ocupaciones principales (o vocaciones); también tenían al menos cuatro nombres. Se desempeñó como científico, como ocultista, como disidente político y a menudo como un sencillo y maldito idiota (al igual que ustedes y yo).


Los científicos, conscientes de sus grandes contribuciones a la ciencia espacial, generalmente le llaman John Parsons, e incluso han nombrado un cráter en la Luna en su honor. Los ocultistas que conocen de su trabajo en sus muy especializadas artes le llaman Jack Parsons, el nombre que él mismo prefería; en algunas logias mágickas lo consideran a penas el segundo después de Aleister Crowley como progenitor del Nuevo Eón. En su libro más conocido, La Libertad es una Espada de Doble Filo, cada vez más influyente dentro de los movimientos libertarios y anarquistas, su nombre aparece como John Whiteside Parsons en la portada y la contraportada. Y, como esta biografía documenta, esta rara avis en realidad tenía el nombre legal de Marvel Whiteside Parsons impuesto al nacer.


Oh, bueno, si mis padres me hubieran llamado “Marvel” (Maravilla), yo también me habría cambiado de nombre, tal vez tantas veces como lo hizo Parsons.


Para mayor claridad científica sobre asuntos generalmente dejados en la oscuridad mística o en el psicoparloteo, usaré los cuatro nombres de nuestro héroe: John Parsons para el científico, John Whiteside Parsons para el filósofo libertario, Jack Parsons para el ocultista, y Marvel Parsons para el molde original: un niño alienado y a veces ingenuo, un hijo de padres divorciados que intentó encontrar y liberar lo que los ocultistas llaman su Verdadero Yo mediante la creación de los otros tres Parsons-personajes y permitiéndoles luchar guerras brutales en la soledad de su cerebro apasionado hasta que los tres se convirtieron en uno. Cuando se aguanta sin poder hacer nada en una personalidad verdaderamente fracturada, generalmente llamamos a esta guerra civil de la psique Trastorno de Personalidad Múltiple: cuando es algo deliberadamente buscado como un camino de Iluminación para atravesar el Infierno y el Purgatorio hacia una visión (al menos) del Paraíso, no tenemos nombre para ello en nuestra cultura actual, pero aquellos pocos que, como Parsons, han tomado el juramento hermético de Querer, Osar, Saber y Callar, simplemente lo llaman magiak (en inglés pronunciado mage-ick).


Marvel Parsons, nacido en 1914 en Los Angeles pero criado principalmente en la cercana ciudad de Pasadena, comenzó su vida como todos nosotros en lo que los tibetanos llaman El Vacío y los chinos llaman wu-hsin (sin mente). Poco a poco, desde El Vacío, surgió la forma. Hizo la distinción entre Marvel y Todo lo Demás; entonces una pared de cristal separó a Marvel de Todo lo Demás. Gradualmente identificó las diversas partes de Todo lo Demás tan pronto como aprendió sus nombres.


Sin su padre, Marvel tenía una madre de clase media y conservadora que lo amaba de manera tal vez demasiado ardiente (ella se suicidó unas pocas horas después de su muerte, el 17 de junio 1952). También le enseñó a odiar a su padre ausente, un “adúltero” comprobado (¡Horror!). Al desarrollar un temprano interés por la psicología, Marvel se diagnosticó a sí mismo el clásico Complejo de Edipo, una antipatía compulsiva por el “patriarcado” (usó esa palabra antes de que las feministas la pusieran de moda) y una repugnancia igualmente intensa por todos los símbolos de autoridad, especialmente por el “Dios Padre”.


Pero echemos un vistazo más atento a 1914, el año de nacimiento de Parsons. Más allá de lo que usted piense de la astrología, con su sesgo extraterrestre, un “horóscopo secular” limitado a los portentos terrenales siempre ofrece puntos de vista divertidos. El mundo terrestre que formó a Marvel Parsons ofrecía este panorama:


La Primera Guerra Mundial había comenzado el 28 de julio de ese año; antes de fines de 1914 se produjo el primer bombardeo aéreo sobre la población civil (Alemania bombardeó a Francia), y las sangrientas batallas del Marne, Tannerberg, Gante y especialmente la de Ypres demostraron que los seres humanos “civilizados” modernos podían actuar de manera aún más inhumana y loca que los bárbaros del pasado.


La policía arrestó al legendario héroe laboral Joe Hill en Utah el 13 de enero por un asesinato que casi ciertamente no había cometido, y el Estado lo ejecutó el año siguiente. Sus últimas palabras, “No lloren por mí, muchachos – organícense” se convirtieron en un mantra para los miembros del sindicato en las décadas posteriores.


En Colorado, los matones a sueldo de John D. Rockefeller mataron a 21 personas (incluidos 11 niños) en un enfrentamiento con otros “radicales” laboristas. Los izquierdistas protestaron frente a las oficinas de Rockefeller en Nueva York y fueron arrestados: una orden judicial prohibió las manifestaciones o que la gente desfilara con carteles o pancartas por delante de este altar sagrado del Todopoderoso Dólar. El novelista Upton Sinclair apareció al día siguiente con un cartel en blanco, diciendo a los periodistas que la libertad de expresión había muerto. Las Sufragistas marcharon en Washington el 28 de junio para exigir la igualdad de derechos para las mujeres.


En Inglaterra apareció Dublineses, el primer libro de un autor irlandés llamado James Joyce, y en Estados Unidos Edgar Rice Burroughs creó Tarzán de los Monos. Musicalmente, todos adquirimos tres grandes tesoros, “La Marcha del Coronel Bogey”, “Saint Louis Blues” y “Street Rag 12”. En el cine, la película de D.W. Griffith, La Madre y la Ley, mostró crudamente el abuso de las mujeres por parte de “el Patriarcado”.


Margaret Sanger introdujo el término “control de la natalidad”, en La Mujer Rebelde y luego huyó a Inglaterra para evitar la cárcel por el “delito” de publicar detalles explícitos sobre la anticoncepción.


Charles Taze Russell, fundador de los Testigos de Jehová, anunció que el apocalipsis comenzaría el 2 de octubre – coincidente o sincronísticamente, el mismo día en que Marvel Whiteside Parsons [que más tarde, como Jack Parsons, se autodenominaría el Anticristo] surgió del vientre de su madre, o de lugares aún más oscuros, para comenzar a investigar y a descubrir este planeta.


De vuelta en Inglaterra: también en 1914, Aleister Crowley (que rima con ‘holy’ – ‘santo’) y su amante de esa época, la violinista Leila Waddell, pusieron en escena algo llamado “Los Ritos de Eleusis” en Londres - varias noches de rituales cuasi-masónicos, música, poesía, ballet y drama. En la primera noche, los actores informaron a la audiencia, al mejor estilo nietzscheano, que “Dios ha muerto” llorando y lamentándose por la deidad difunta: las cosas fueron poniéndose aún más extrañas luego de eso, al igual que en los bardos de El Libro Tibetano de los Muertos, y en la última noche el público recibió “El Elixir de los Dioses”, un vino que contenía altas dosis de mescalina, una droga psicodélica. Mientras los desprevenidos espectadores ingresaban en el Caos y la Nada un coro anunciaba el amanecer de un Nuevo Eón basado en la Ley de Thelema de Rabelais – “Haz Lo Que Quieras…”


También apareció en el mercado la goma de mascar Doublemint, producida por William Wrigley…


Todo esto sin dudas influyó a Marvel tanto o más que alguna estrella o planeta lejano. Los horrores de la Primera Guerra Mundial lo marcaron con la impronta de una percepción dolorosa del lado oscuro de la “naturaleza humana”: algunas partes de La Libertad es una Espada de Doble Filo son tan amargas como Swift o Twain en su momento más misántropo. Marvel también adquirió una genuina simpatía por los trabajadores, y una conciencia de la fuerza bruta detrás del capitalismo y de los gobiernos capitalistas que nunca lo abandonó, aunque por su parte, fuera un ultra-individualista. Tenía más de un amigo marxista (lo que prácticamente lo hundió en el lodo durante la época de McCarthy).


Allí de pie, tan grande como la vida misma

Y sonríe con esos ojos:

“Lo que se olvidaron de matar”, dijo Joe

“sobrevivió para organizarse”


Margaret Sanger y las sufragistas también dejaron huella: ningún escritor varón desde John Stuart Mill en el siglo XIX ha mostrado más empatía por el feminismo que John Whiteside Parsons.


El “Saint Louis Blues” ayudó a crear la era del jazz en la que Marvel comenzó a evolucionar de niño a hombre. Y, al igual que Russell y los Testigos de Jehová, creció convencido de que el mundo había entrado en una lucha de vida-o-muerte entre fuerzas cósmicas (o al menos arquetípicas), pero él se enlistó del lado de los rebeldes, ya que odiaba lo que ahora llamamos el logofalocentrismo del “Dios Padre”, incluso más que nuestra actual cosecha de teólogas feministas. Y a pesar de que (como ya vimos) podía ver las raíces edípicas de este sesgo, también las percibía/concebía como una decisión en pos de la Luz y la libertad contra la tiranía y la superstición.


Aleister Crowley y su Nuevo Eón más tarde transformarían a Marvel en Jack Parsons.


No sé cómo se ajusta la goma Doublemint de Wrigley a esta lista de Signos y Presagios terrestres que rodean a la génesis de Marvel Parsons. Pero estoy seguro de que algunos estudiantes crowleyanos escribirán para explicármelo después de que este libro sea publicado.


A continuación, otra gran influencia hizo que Marvel Parsons mutara en John Parsons, en John Whiteside Parsons y en Jack Parsons: en su adolescencia descubrió un género despreciado y de mala reputación de literatura pulp confusamente conocido (en aquel momento) ya sea como ciencia- ficción o fantaciencia. Vistos desde el presente, los autores de ciencia-ficción de esa época parecían surrealistas de closet que habían re-inventado las Novelas de Ideas y las habían adaptado para revistas con nombres como Thrilling Wonder Tales (Cuentos Maravillosos y Apasionantes). La incertidumbre sobre cómo debían llamar a su producto tipifica la era de cambios acelerados en la que Parsons y esta literatura maduraron: después de que el submarino “de fantasía” de Jules Verne apareciera en los mares reales del mundo, nadie con más neuronas que un chimpancé o un fundamentalista volvió a sentirse totalmente seguro acerca de las diferencias entre lo probable, lo improbable y lo totalmente imposible.


Si el submarino de Verne podía ser materializado, ¿por qué no su cohete a la luna? La pregunta emocionó un montón de chicos, además de Marvel Parsons: pero, a diferencia de la mayoría de ellos, él hizo algo al respecto. Se convirtió en John Parsons, casi con toda seguridad (como documenta este libro) uno de los individuos que más contribuyó a la ciencia espacial. Dos de las instituciones que ayudó a organizar, el Jet Propulsion Laboratory de Pasadena y la Aerojet Corporation, siguen desempeñando grandes papeles en la exploración espacial.


Aprenderán más sobre los reconocidos logros científicos de John Parsons en el texto que sigue: yo me concentraré en sus otras obras, las más controvertidas. Sólo recuerden que cuando empezó con la construcción de cohetes parecía tan “chiflado” para la mayoría de las personas como con cualquier otra de las cosas que hizo. Sin embargo, sus cuidadosos experimentos científicos y sus teorías liberaron a la humanidad del geocentrismo y nos mostraron el camino a un destino estelar.


El ingeniero aeronáutico John Parsons también se hizo amigo de los principales escritores de “fantasía” y “ciencia ficción” del área de Los Angeles/Pasadena y entró en una subcultura en la que ninguna idea parecía demasiado loca como para no ser analizada: un mundo donde la ciencia establecida, la ciencia marginal, la pseudociencia, la especulación filosófica, y la imaginación visionaria corrían juntas y libres - en fin, un mundo que anticipó y contribuyó a generar la mayoría de las ideas más “raras y alocadas” que ahora se han infiltrado en todos los aspectos de nuestra cultura, a excepción de los más reaccionarios enclaves paleolíticos de Mississippi y el Congreso de EE.UU.


No se requiere un salto muy grande, ni entonces ni ahora, para pasar de un mundo Futurista-Fantasioso a uno de Sexo, Drogas y Magiak. Si de verdad han disfrutado de Star Trek y de Star Wars, o si alguna vez, incluso en broma, le dijeron a un amigo “Larga Vida y Prosperidad” o “Que la Fuerza te Acompañe”, o si han jugado a Dungeons and Dragons, o si han fumado un porro una que otra vez, o participaron de alguna manera en la Nueva Era y/o en el renacimiento Neo-Pagano - dos aspectos popularizados (diluidos) del Nuevo Eón de Crowley - o incluso si alguna vez han deseado que el gobierno no se inmiscuyera en nuestra libertad sexual, así como en nuestra libertad de mercado – ustedes han recibido parte del enorme legado de Jack Parsons y su alegre multitud de aficionados a la ciencia, hechiceros y subversivos.


Mírenlo de esta manera: en el mundo de fantaciencia de John Parsons en las décadas de 1930 y 1940, todo el mundo que él conocía ya había comenzado a discutir los posibles “derechos civiles” de los extraterrestres y los robots; crearon sociedades alternativas más racionales y aventureras de lo que podían imaginar la mayoría de las personas “normales” de esa época; asumieron (en parte debido a la influencia de Alfred Korzybski y la Semántica General) que la información y la tecnología acelerarían aún más sus aceleraciones sinérgicas a una velocidad aún mayor que la vista en el siglo anterior (el amigo de Parsons, el autor de sci-fi-psy A.E. van Vogt había estudiado con Korzybski personalmente); crearon mundos posibles donde cualquier cosa considerada ridícula actualmente – desde nuevos sistemas económicos a doctrinas gnósticas suprimidas - podrían funcionar tan eficientemente como un sacapuntas .


Robert Anson Heinlein, otro amigo de Parsons, escribió una novela llamada Waldo en la que todas las artes mágickas no sólo han ganado aceptación científica, sino que se han convertido en tecnología utilizada a diario por todo el mundo. Heinlein también escribió, posteriormente, Forastero en Tierra Extraña, la primera novela de ciencia ficción en llegar a la lista de bestsellers del New York Times, y algunos todavía dicen que las ideas mágickas/libertarias de Jack Parsons impregnan todas sus páginas - ¡pax, Sr. Carter!


Para Parsons, salir del ambiente embriagador y alucinante de tipos como van Vogt y Heinlein, y encontrarse y soportar la Realidad Oficial de los EE.UU. de esos días probablemente debió parecer como un viaje en el tiempo de vuelta a la Edad Media.


En esa realidad oficial, la piedad cristiana y la depredación capitalista coexistían como Ídolos igualmente sagrados, a pesar de que se contradicen totalmente entre sí. La estupidez, la superstición y la intolerancia encarcelaban a la mayoría de los estadounidenses en una miseria medieval, tanto mental como económica: muchos seres humanos no tenían los “derechos humanos” que los amigos de Parsons concedían a los robots técnicamente sofisticados (por ejemplo, todos los seres humanos que tuvieran la tez más oscura que Blancanieves eran clasificados como no-humanos o sub-humanos tanto en la opinión popular como por la ley. Es más, libramos una guerra contra el fascismo con un ejército racialmente segregado.) Casi todas las ideas racionales o aventureras se topaban con el fanatismo ciego y a menudo sufrían persecuciones violentas; la anticoncepción, el divorcio y el aborto aún seguían siendo ilegales, ya sea de manera local o federal; la homosexualidad y la bisexualidad no existían, o por lo menos nadie en los principales medios de comunicación podía admitir que existieran; el sexo en general parecía tan “sucio” que en las películas de la época incluso las parejas casadas dormían en camas separadas, para que nadie sospechase de que ocasionalmente pudiesen coger; todas las otras delicias del amor que la mayoría de las parejas disfrutaban seguían siendo ilegales con penas que iban hasta 20 años de prisión; religiosos chiflados similares a Falwell y Robertson no sólo vendían odio e intolerancia a un público crédulo, sino que nadie se atrevía a luchar o incluso a hacer chistes cínicos acerca de ellos; cuando el primer informe científico sobre la sexualidad humana apareció, a su autor, el Dr. Alfred Kinsey, le tiraron de todo menos mierda de mono - de acuerdo a su socio de investigación, el Dr. Pomeroy, Kinsey literalmente murió prematuramente a causa de los abusos que sufrió.


Por supuesto, el miedo irracional y la superstición todavía acechan a esta nación, pero en aquellos días, estaba totalmente dominada por ellos.


Parsons sólo pudo concluir que los estadounidenses, que decían amar libertad, en realidad la temían, la odiaban y querían ahogarla con más y más leyes tiránicas. Habían rendido voluntariamente su libertad a “los sacerdotes mentirosos, la connivencia de los jueces, y el chantaje policial” y a otros servidores de la tiranía, como escribió Parsons en 1946.


Pero John Parsons, pionero de la propulsión a chorro, para entonces se había convertido en Jack Parsons, el mago sexual - después de descubrir y unirse a la Ordo Templi Orientis.


La Ordo Templi Orientis alega descender directamente de los Illuminati de Baviera del siglo XVIII. Echemos un vistazo a eso por un momento.






¿QUIÉN PUSO LA LUZ EN LA ILUMINACIÓN?



“No necesito añadir que la libertad es una cosa peligrosa. Sin embargo, es casi imposible que todos seamos unos cobardes”.

- John Whiteside Parsons[2]





En medio de una controversia interminable sobre ellos, todos coinciden en que los Illuminati Bávaros comenzaron a operar el 1 de mayo de 1776 en Ingolstadt, Baviera, creados por un francmasón (y ex jesuita) llamado Adam Weishaupt. Según la Enciclopedia Britannica, los Illuminati lograron influir en muchas logias masónicas y ganaron “una posición dominante” en el movimiento antimonárquico, antipapista y del “humanismo secular” prodemocrático. Atrajeron a figuras literarias como Goethe y Herder, pero todo el movimiento llegó a su fin cuando el gobierno de Baviera prohibió a los Illuminati en 1785. Así lo asegura el estándar de referencia.


Muchos cazadores de conspiraciones tienen más fe en el decididamente paranoico Memorias del Jacobinismo del abate Augustin Barruel, que creía que los Illuminati simplemente se habían reagrupado bajo otros nombres después de 1785, que habían sido el cerebro de la Revolución Francesa y que aún continuaban funcionando hasta la época en que lo escribió (1806). Los anti- iluministas modernos piensan que aún continúan hoy en día, a pesar de que a menudo están en desacuerdo sobre si los Illuminati realmente promueven el humanismo secular. La mayoría de los fundamentalistas piensan que es así, pero otros con fantasías más coloridas sospechan que ellos han desatado el Jazz, el Rock’ n’ Roll, el comunismo, el fascismo, el anarquismo, el satanismo, la banca internacional, el abuso infantil ritual o alguna combinación de los mismos .


Según el historiador masónico Albert G. Mackey, los Illuminati en su momento álgido tenían sólo 2.000 miembros de las logias masónicas de Francia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suecia, Polonia, Hungría e Italia. Mackey hace hincapié en que el barón Knigge, uno de los más poderosos y activos miembros de los Illuminati, siguió siendo un cristiano devoto toda su vida y no hubiera trabajado tan duro para la orden si realmente su intención fuera, como Abbe Barruel y otros afirmaron, la abolición del cristianismo.


Una nueva Orden de los Illuminati apareció en 1880, fundada por farmacéutico francmasón Theodor Reuss en Múnich. En 1896 Reuss, y sus compañeros ocultistas Leopold Engel y Franz Hartmann cofundaron la Sociedad Teosófica de Alemania, y en 1901 Engel y Reuss recibieron o forjaron una carta dándoles autoridad sobre los restablecidos Illuminati de Weishaupt. En 1901, Reuss, Hartmann y el metalúrgico Karl Kellner fundaron la Ordo Templi Orientis y sobre 1912 Reuss le confirió el noveno grado de la O.T.O. a Aleister Crowley, afirmando que Crowley ya sabía el secreto esotérico de ese grado. (Crowley – que rima con santo, ¿recuerdan? - ya poseía el grado 33 del Rito Escocés y el grado 97 de la Orden de Memphis y Mizraim). Más tarde Reuss nombró a Crowley su sucesor como Jefe Externo de la Ordo Templi Orientis. El Jefe interno presumiblemente sigue siendo invisible e inaccesible para el no-Iluminado. (Sugerencia: meditar sobre el koan Zen, “¿Quién es el mago maravilloso que hace verde a la hierba?”)


Crowley incluyó a Adam Weishaupt, fundador de los Illuminati del siglo XVIII, entre los Santos Sagrados de la Misa Católica Gnóstica realizada regularmente en todas las logias de la Ordo Templi Orientis. Pero ese santoral también incluye a otros tipos raros tales como el Rey Arturo, Mahoma, Parsifal, Buda, Rabelais, el Papa Alejandro Borgia, Swinburne, Paracelso, Sir Francis Bacon, John Dee, Goethe, Wagner, Nietzche, Simón el Mago, el Rey Ludwig II (“el rey loco de Baviera”) y el pintor Paul Gauguin…


Antes de morir, Crowley nombró como su sucesor a un tal Karl Germer (sobreviviente de un campo de concentración nazi) como Jefe Externo, pero Germer se olvidó de atender ese pequeño detalle, y luego de su muerte repentina se presentaron varios demandantes. Conté 1005 pretendientes al puesto de Jefe Externo a mediados de la década de 1980, yo mismo entre ellos. (Recibí ese honor por parte de un grupo de rebeldes que estaban en contra de Kenneth Grant, un asediado Jefe Externo de Londres, que todavía se autoproclama como el único Jefe Externo verdadero. Siempre llevo la tarjeta que la desleal oposición de Grant me ha enviado; dice: “El portador de esta tarjeta es un genuino y autorizado Jefe Externo de la Ordo Templi Orientis, así que por favor trátenlo bien” y de manera mágica/anacrónica tiene la firma de Aleister Crowley o de un falsificador hábil.)


En este lado del charco, los tribunales federales han declarado que el título de la Ordo Templi Orientis pertenece sólo y siempre a los chicos y chicas representados en la World Wide Web y les ha concedido la exención de impuestos como una corporación caritativa y entidad religiosa. Este grupo desciende directamente de la Logia Ágape de la OTO de las décadas de 1930-40, que Jack Parsons lideró una vez.


Como ya hemos mencionado, Aleister Crowley se inició en la OTO en el año 1912. Esto sucedió porque había publicado un tratado místico y/o libro de chistes verdes perversa o paradójicamente titulado El Libro de las Mentiras (Llamado así Falsamente). El Jefe Externo en ese momento, Theodore Reuss, fue a verlo y dijo que, ya que Crowley conocía el secreto del noveno grado, tenía que aceptar ese rango de la OTO y las obligaciones que conllevaban. Crowley protestó diciendo que no conocía tal secreto, pero Reuss le mostró un ejemplar de El Libro de las Mentiras y le señaló un capítulo en el que revelaba abiertamente el gran secreto. Crowley leyó sus propias palabras y “lo vi en el acto. Todo el simbolismo no sólo de la Francmasonería, sino de muchas otras tradiciones se encendió en mi visión espiritual… Comprendí que tenía en mis manos la clave para el progreso futuro de la humanidad”[3]. Crowley, por supuesto, no nos dice qué capítulo contiene el secreto. Puedes pasar muchas horas felices, días, incluso meses o años, reclinado sobre ese volumen críptico buscando el capítulo correcto y el secreto final.


Hay que recordar en este punto que incluso antes de su participación en la OTO, Aleister Crowley también había recibido entrenamiento, a veces brevemente y a veces durante mucho más tiempo, en ese tipo de tradiciones como el taoísmo, el budismo, el hinduismo y el sufismo; y debemos tener en cuenta que se especializó en química orgánica en la Universidad de Cambridge. A menudo reiteró su compromiso con “el método de la ciencia, el objetivo: la religión”. Su trabajo como Jefe Externo hizo que la OTO virara en nuevas direcciones radicales, tanto científicas como sexuales.


Ahora se pone muy aterrador para los fundamentalistas.






Sexo, drogas y Rock and Roll



“En estas experiencias el ego será totalmente alterado o completamente destruido por la muerte que debe preceder a un renacimiento a la vida. El terror, la agonía y la desesperación que acompañan a este proceso no se pueden minimizar”.

- John Whiteside Parsons[4]




Dos libros recientes que arrojan algo de luz sobre todos estos asuntos turbios merecen un poco de atención en este punto - La Clave Secreta de Hiram y El Segundo Mesías[5]. Los autores de ambos libros, Knight y Lomas, son masones, y dicen haber recibido “el apoyo y las felicitaciones” de “cientos” de otros masones – a pesar de que admiten que su investigación ha sido recibida con un silencio hostil por la Gran Logia Unida de Inglaterra, uno de los cuerpos masónicos más conservadores.


Básicamente, Knight y Lomas intentan demostrar que la masonería no sólo se remonta al antiguo Egipto – como sólo los masones más románticos han afirmado hasta ahora - sino que también fue una gran influencia para “el cristianismo de Jerusalén”, la forma más antigua de la fe cristiana, que San Pablo y otros maníacos sexuales persiguieron y expulsaron a la clandestinidad. Cuando el cristianismo romano oficial llegó al poder, el cristianismo primordial o “de Jerusalén” sobrevivió escondiéndose dentro diferentes “herejías” gnósticas, dicen Knight y Lomas, y volvió a convertirse en un fuerza principal recién cuando fue redescubierto y aceptado como doctrina interna secreta propia por los Caballeros Templarios. Cuando los Templarios fueron condenados por la Inquisición (1308) los sobrevivientes utilizaron diversos nombres hasta que emergieron nuevamente como los “francmasones” en el siglo XVII o XVIII.


Partes de esta tesis han aparecido en otros libros - la supervivencia clandestina del cristianismo primordial, por ejemplo, es el argumento subyacente del famoso Enigma Sagrado de Baigent, Lincoln y Leigh - pero Knight y Lomas han completado el rompecabezas de una manera mucho más convincente que cualquiera de sus precursores.


Pero ¿qué hay del “misterio” egipcio original del que surgió esta tradición subterránea? ¿Knight y Lomas intentan ahondar en él y afirman haber encontrado una respuesta convincente?


En efecto.


El “mito” central masónico del hijo de la viuda, Hiram – el constructor del templo de Salomón, asesinado por tres rufianes al negarse a revelar “la palabra masónica” - deriva de acontecimientos reales sucedidos en Egipto, aseveran. La “palabra masónica” no era una “palabra” en el sentido habitual sino que actúa como un eufemismo codificado que indica un secreto. (“¿Otro maldito secreto?” puedo oírlos gritar ¡Paciencia!)


Cada nuevo faraón, antes de ascender al trono, tenía que visitar el cielo y ser aceptado entre los dioses. Sólo después de este viaje al otro mundo el faraón podía ser aceptado por los sacerdotes y por sí mismo como alguien que encajaba para cumplir con las funciones divinas así como políticas de la realeza, como se concebía en aquellos días. Este viaje a las más altas estrellas, donde viven los dioses, consistía en un ritual mágicko que empleaba lo que Knight y Lomas llaman un “narcótico”. Cuando el último faraón de la dinastía nativa se negó a revelar los secretos de este ritual a la nueva dinastía de los hicsos, lo mataron en la misma forma que al hijo de la viuda. La “palabra” perdida = los detalles del ritual de iluminación y el nombre del “narcótico” utilizado.


Me parece que Knight y Lomas se equivocaron en este último detalle, debido a su ignorancia de la psicofarmacología. Los narcóticos no te permiten caminar entre las estrellas y comunicarte con inteligencias sobrehumanas. Matan el dolor, adormecen la ansiedad, te dejan inconsciente, y por lo general generan adicción: eso es todo lo que hacen. Casi con toda seguridad, la poción mágicka utilizada en el ritual no pertenecía a la familia de estupefacientes, sino a la de los enteógenos – los tipos de drogas también llamas psicodélicas. Los enteógenos producen experiencias “místicas” y divinas, y al menos uno de ellos, y tal vez dos, tenían un uso religioso generalizado entre los pueblos indo-europeos de la antiguedad, el  Amanita muscaria - sin dudas - y el psilocybe – posiblemente -, ambos miembros del grupo de los “hongos mágicos”.


Uno puede encontrar fácilmente obras eruditas que apoyan esta interpretación de cómo la humanidad se hizo consciente de las Inteligencias Superiores por primera vez. Ver especialmente El Hongo Sagrado de Pujarich, La Seta Sagrada y la Cruz de Allegro, Soma: el Hongo Divino de la Inmortalidad de Wasson, , La Búsqueda de Perséfone: los Enteógenos y los Orígenes de la Religión de Wasson et al, La Danza de los Espíritus: el Origen de las Religiones de LeBarre, Arando las Nubes: la Búsqueda del Soma Irlandés de Peter Lamborn Wilson, Sexo, Drogas y Magia de mi autoría - y sobre todo El Manjar de los Dioses de Terence McKenna, que sostiene que todas las religiones existentes evolucionaron a partir de los rituales paleolíticos con enteógenos y sexo grupal en pos de alcanzar la trascendencia del ego y la conciencia cósmica. Uno todavía puede ver el antiguo simbolismo sexual aún en iconos romanos tales como el Sagrado Corazón de Jesús y la Cruz: el primero no se ve como un corazón sino como una vagina tumescente y la última tiene la forma de un pene y los testículos.


La magiak de Jack Parsons y la ciencia de John Parsons están unidas de una manera mucho más estrecha de lo que la mayoría de la gente puede imaginar. Ambas apuntan a las estrellas.


Por cierto, en todo el arte tradicional del norte de Europa se muestra a los duendes, las hadas y a los hechiceros rodeados de hongos, normalmente por la seta “casquillo de libertad”, ahora identificada como el psilocybe, el mismo utilizado por los chamanes nativos americanos durante unos 4.000 años. El nombre gaélico irlandés para este fabuloso hongo, Pokeen, significa pequeño dios. (“Pequeña hada” en gaélico moderno, pero pook deriva en última instancia de bog, la raíz indoeuropea de “god” – dios -.)


Crowley habló de esta tradición cuando dijo que la verdadera religión siempre invoca a Dioniso, Afrodita y las Musas, que también la llamó “vino, mujeres y música”.


Hoy en día llamamos a esta trinidad mágicka Sexo, Drogas y Rock’ n’ Roll, y la celebramos en las raves que se parecen de manera inquietante a la primeros indicios de búsqueda cósmica de nuestros antepasados ​​que vestían pieles de animales y se parecían aún más a los gorilas que nosotros.


He reservado el peor shock para los “buenos y decentes estadounidenses” para el final de esta sección. En 1986, los investigadores encontraron otro manuscrito de (aproximadamente) 2.000 años de antigüedad cerca de las mismas cuevas de Nag Hammadi de donde salieron a la luz los “Rollos del Mar Muerto”. Traducido al inglés por Mohammed al-Murtada y Francis Bendik bajo el título de El Libro Secreto de Judas de Keriot, este texto describe a Jesús como el amante bisexual tanto de María Magdalena como de San Juan, y también describe la Última Cena como un sacramento enteogénico con hongos mágicos. Cuenta con la introducción y comentarios del Dr. Maxwell Selander del Seminario Teológico de Briggs-Melton y pueden obtener una copia en Abrasax Books en Corpus Christi, Texas. Esto hará volar los circuitos de los fundamentalistas que conocen…


Suena como si el Jesús histórico (a diferencia del Cristo mítico) tuviera mucho en común con Jack Parsons, ¿no es así?





EL ANTICRISTO




“El momento de luchar por la libertad es el momento en que la libertad está siendo amenazada, no cuando la libertad ha sido destruida, porque ahí ya es demasiado tarde. La libertad está siendo amenazada ahora, y su destrucción no está lejos. Ahora es el momento de luchar”.

- John Whiteside Parsons[6]





En todos los estados de la Unión los fundamentalistas todavía luchan para prohibir todas las ciencias que no les gustan y procesar a todos los que las enseñan. Para ellos, los “valores familiares tradicionales” marcan su derecho a mantener a sus hijos tan ignorantes como sus abuelos (y odiar a la misma gente que odiaba el abuelo.)


La guerra de nuestro gobierno contra el “pecado”, es decir, contra toda forma de gusto y capricho personal, actualmente cuesta a los contribuyentes (federales y locales) 450 mil millones de dólares ($ 450.000.000.000) cada año, de acuerdo con Peter McWilliams[7]. En esta factura están todas las formas de injerencia gubernamental en la vida privada de las personas – por ej. el intento inútil de pisotear los delitos “consensuados” o “sin víctimas” – el porno, la prostitución, el juego, el uso recreativo o religioso de los enteógenos, etc. ¿Quién decide qué actos consensuados o sin víctimas deben convertirse en “delitos”? Los así llamados cristianos hicieron que el “Cristianismo de Jerusalén” original se volviera clandestino, establecieron la Santa Inquisición y aún parecen sufrir de lo que H.L. Mencken llamó “el horrible temor de que alguien, en algún lugar, pudiera estar pasándola bien”: “los sacerdotes mentirosos, la connivencia de los jueces, y el chantaje policial” denunciados por John Whiteside Parsons en 1946. (Crowley, con su estilo habitual de melodrama humorístico, los llamaba la Hermandad Negra en sus libros, y me tomó años averiguar a quiénes se refería…)


En Newark, California, recientemente, la policía irrumpió en la casa de una familia coreana, golpearon a todos, rompieron todos sus muebles y vajilla supuestamente en busca de drogas prohibidas. No encontraron drogas, pero los agentes de narcóticos explicaron a la prensa “Esto es una guerra”[8].


En Minneapolis, la policía irrumpió trágicamente en la casa de una pareja de ancianos negros, utilizando granadas aturdidoras que provocaron un incendio donde ambos habitantes fallecieron. Ofrecieron la misma “explicación” que en Newark: “Esto es una guerra”[9].


Como escribió Oliver Steinberg, “es inexacto hablar de una guerra contra las Drogas… No encierras a las drogas en la cárcel, encierras a la gente… no puedes matar a las drogas - matas a la gente. Nuestro gobierno no está librando una guerra contra las drogas, está librando una guerra contra la gente”[10].


Debido a una extraña y nefasta unión entre los fundamentalistas y el ala fanática del feminismo, hemos tenido más de 60 cacerías de brujas o pánicos satánicos desde el año 1980. Miles de vidas arruinadas, histerias masivas, millones de dólares desperdiciados en juicios que por lo general se derrumbaban en los tribunales por falta de pruebas reales: un gran precio a pagar por la destrucción de la Carta de Derechos. Después de cavar en un sinnúmero de “fosas comunes” de presuntas víctimas de sacrificios humanos, la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI, que se ocupa de los asesinos en serie, no encontró ninguna víctima en absoluto, y llegó a la conclusión de que toda la manía no tenía base en la realidad - lo que llevó, por supuesto, a la sospecha de que el propio FBI funcionaba como parte de la conspiración satánica[11].


Y nada de esto tiene nada que ver con el Cristianismo de Jerusalén. Surgió sólo de los pretendientes papistas en Roma y sus imitadores protestantes, que representan la totalidad de lo que mucha gente considera como “cristianismo”.


Nietzsche, que vivió en otra época y no llegó a enterarse del cristianismo original, consideraba a todo lo que estaba marcado con esa etiqueta como el peor desastre que había sufrido la humanidad. Como escribió en El Anticristo:


El odio a la inteligencia, al orgullo, a la valentía, a la libertad del intelecto, es cristiano; el odio a los sentidos, a los placeres de los sentidos, a toda alegría, es cristiano… los conceptos de “el otro mundo”, “el juicio final”, “la inmortalidad del alma”, y el “alma” misma: son instrumentos de tortura, son los sistemas de crueldad mediante los cuales los sacerdotes se convirtieron en amos[12].


A este sistema de la crueldad se rebelaron Nietzsche, Crowley, y Jack Parsons, y gracias a ellos ahora estamos ante el borde de una explosión de la conciencia que, literalmente, puede ampliar nuestras mentes y llevar nuestros cuerpos a las estrellas más lejanas.







LA OBRA DE BABALON: COHETE AL PARAÍSO



“Sin dios y sin amo”

- Margaret Sanger[13]





Como ya habrán comprendido, no considero a Parsons y a Crowley como magos negros o satanistas ni nada por el estilo. La Magiak tiene muchos aspectos, pero sobre todo actúa como un sistema de entrenamiento “psicológico” (o de metaprogramación neurolingüística) dramatizado para escapar de la jaula del ego socialmente condicionado y, mediante la zambullida directa en el caos y el vacío del que hemos salimos, experimentar un renacimiento en una nueva consciencia de uno mismo, y del mundo, del caos y del vacío, conociendo directamente, por experiencia, que todos estos nombres esconden la misma unidad oculta - el maravilloso mago que hace verde a la hierba, hace que el hombre triste esté triste, hace que la mujer enojada esté enojada, y hace que el corazón amoroso desborde interminablemente más amor.


El Dr. John Lilly llama a este proceso la “metaprogramación del bio-ordenador humano”, el Dr. Timothy Leary, consciente de sus deudas con Crowley y Parsons, lo llamó la “re-impronta” de nuestro “túnel de la realidad”.


Como Terence McKenna dice a menudo en sus conferencias, se puede hacer todo esto mediante el yoga - pero sólo si usted puede pasar siete años de su vida, o más, sentado en un ashram meditando. La Magiak funciona más rápido, especialmente cuando se une con las antiguas formas de éxtasis chamánico de liberación sexual y con los enteógenos adecuados.


Crowley dijo, y a Parsons le gustaba citarlo, “NO HAY OTRO DIOS QUE EL HOMBRE”. (Eso suena “sexista” en estos días, pero todos ustedes saben lo que quería decir. También dijo que “cada hombre y cada mujer es una estrella”) Confundir esto con ateísmo me parece tan erróneo como confundirlo con “satanismo”. Es simplemente significa que todas las ideas/percepciones/experiencias de lo divino o lo inmortal refieren directamente a los poderes latentes de la mente que los contiene. (En este contexto , véase Juan 10:34).


Jack Parsons sabía, y los freudianos lo verán fácilmente por sí mismos, que toda su lucha mágicka durante la Obra de Babalon relatada en los capítulos siete y ocho desató, en cierto nivel, una violenta confrontación con el complejo de Edipo de Marvel. Babalon representa a la Madre y a la Puta, los arquetipos opuestos de la mente masculina. Para decirlo en voz alta, al hacer el amor a Babalon como Cameron, Jack Parsons hizo conscientemente lo que los hombres hacen inconscientemente: se cogió a su madre. Después de 2000 años de odio y culpa sexual cristiana, sólo a través de esa batalla total de vida o muerte con todas las inhibiciones internas él pudo lograr la liberación que todos buscamos, tememos, y eventualmente enfrentaremos a la hora de nuestra muerte, cuando finalmente nos importe un comino lo que piensen los demás.




[1] Freedom is a Two-Edged Sword, por John Whiteside Parsons, Falcon Press, Las Vegas, 1989, p 10.
[2] Freedom…, op. cit., p. 10
[3] The Book of Lies, de Aleister Crowley, Samuel Weiser Inc., York Beach, 1988. Introducción, p. 7.
[4] Freedom…, op. cit., p. 56
[5] The Hiram Key de Christopher Knight y Robert Lomas, Century, 1996; The Second Messiah, de Christopher Knight y Robert Lomas, Element Books, 1997.
[6] Freedom…, op. cit., p. 39
[7] http://www.mcwilliams.com
[8] Pissing Away The American Dream, ed. por David Ross, Digit Press, Norcross, Georgia, 1991.
[9] Ibíd.
[10] Ibíd.
[11] Satanic Panic, de Jeffrey S. Victor, Open Court, Chicago, 1993.
[12] Según la cita de The Heretic’s Handbook Of Quotations, ed. por Charles Bufe , Sea Sharp Press, San Francisco, 1988, p. 177.
[13] Según la cita de The Heretic’s Handbook  op. cit., p. 105

4 comentarios:

  1. Excelente y maravilloso articulo, sumiso quedo de usted maestro.

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  2. Muchas gracias. Más hilo para mi madeja

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  3. Muchas gracias. Más hilo para mi madeja

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  4. Gracias por seguir .. ¿Quieres unirte a los Illuminati para ser
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