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miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿Fue la Sociedad Discordiana una fachada de la CIA? Por Adam Gorightly

¿Cómo fue que el Principia Discordia fue incluido entre los archivos de las investigaciones sobre el asesinato del Presidente John Fitzgerald Kennedy? ¿Y cómo fue que uno de los investigadores terminó creyendo que ‘una religión de adoradores de la diosa griega del caos y la confusión’ estaba involucrada en el homicidio del mandatario? ¿Fue la Sociedad Discordiana una fachada de la CIA?

JimGarrison, fiscal de distrito de Nueva Orleans desde 1962 a 1973, señalando los errores e inconsistencias presentes en el informe de la Comisión Warren sobre el asesinato de J. F. Kennedy (la cantidad de disparos, la teoría de “La Bala Mágica”, etc.), decidió reabrir a fines de la década del 60 las investigaciones sobre el caso, centrado principalmente en la idea de una conspiración que implicaba a la CIA, el FBI y el ejército

Kerry Thornley, cofundador del discordianismo junto a Greg Hill, se involucró en la investigación en defensa de la memoria de Oswald. Thornley había estado junto a Oswald en la Marina y habían sido muy amigos.

Para refrescar un poco la memoria sobre este caso fascinante, recordemos lo que decía Robert Anton Wilson en Disparador Cósmico I:

El discordianismo está en directa contradicción con los fundamentos monoteóricos - monoteístas de la religión occidental, la lógica occidental y la ley occidental, las cuales asumen, cada una en su terreno, que hay un solo modelo correcto verdadero. La gente religiosamente dogmática en el sentido judeocristiano, los lógicos que no han comprendido la demostración de Gödel, y los legistas de todo tipo, son las últimas personas en la Tierra que apreciarían la filosofía del discordianismo.

Sin embargo, de manera totalmente quijotesca, Kerry Thornley, arrastrando tras de sí todo su bagaje discordiano, insistió en involucrarse en la AsesinatodeKennedyManía de los ‘60s y fue a ver directamente a un abogado - el Fiscal de Distrito de New Orleáns, Jim “el Gigante Verde Alegre” Garrison. Lo mismo hubiera sido si hubiera recurrido a un teólogo tomista.

En 1967, luego de leer Rush to Judgment de Mark Lane, y algunos otros libros sobre el asesinato de JFK, Kerry concluyó que su viejo amigo Oswald tal vez no había sido el asesino del presidente, después de todo; quizás realmente hubo una conspiración. Inocentemente, Kerry fue a N. Orleans y mantuvo varias charlas prolongadas con Jim Garrison, quien había abierto una nueva investigación destinada a descubrir dicho complot.

Thornley y Garrison no formaron un buen equipo, por decirlo con palabras suaves. De hecho, durante su último encuentro, se mandaron mutuamente al carajo. La ley y el discordianismo no se mezclan. Kerry abandonó New Orleans e informó coléricamente a todos sus amigos y contactos que Garrison era un demagogo inescrupuloso que estaba organizando una cacería de brujas para entusiasmar a los crédulos e impulsar su propia carrera política. Los asistentes de Garrison contraatacaron con una serie de acusaciones ridículas contra Thornley.

(...) [los investigadores de Garrison] divulgaron que Thornley habría formado parte del grupo de asesinos de Kennedy - y, de hecho, lo bautizaron “el segundo Oswald”. La teoría del “segundo Oswald” había sido sugerida por el profesor Popkin en el libro llamado precisamente The Second Oswald).

(...) [y] en la prensa underground, Thornley y otros sospechosos de Garrison fueron retratados como una extraña banda de homosexuales fanáticos nazis satanistas de la CIA. Era como una vuelta del mccartismo de los ‘50s, esta vez lanzado desde la izquierda.

En medio de todo esto, Thornley descubrió que el tejano Allan Chapman, uno de los asistentes de Garrison, creía que el asesinato de JFK era obra de los Illuminati bávaros.

La Operación Jodementes pareció volverse en contra de sus propios creadores... Como habíamos adelantado previamente, Adam Gorightly ha publicado un libro que relata en detalle la relación entre Kerry Thornley, Harvey Lee Oswald, Jim Garrison y el asesinato de Kennedy. A continuación les presentamos la traducción de un fragmento de Caught in the Crossfire (Atrapado en el Fuego Cruzado) que Adam posteó en Historia Discordia


¿Fue la Sociedad Discordiana una fachada de la CIA?

Por Adam Gorightly


Traducción: Mazzu





Entre los investigadores no oficiales más pintorescos de Jim Garrison (también conocidos como los “irregulares”) estaba Allan Chapman quien suscribía a la teoría de que el asesinato de JFK había sido orquestado por los Illuminati de Baviera, la infame sociedad secreta tan mentada en los anales de la tradición conspirativa.

Después de enterarse de la teoría de Allan Chapman sobre los Illuminati, y con el apoyo de algunos de sus compañeros bromistas de la Sociedad Discordiana, Kerry Thornley inició lo que se conoció como la Operación Jodementes (Operation Mindfuck, OM), una campaña diseñada para joder con la mente de Garrison mediante el envío de anuncios falsos que sugerían que él (Kerry) era un agente de los Antiguos Videntes Iluminados de Baviera (AISB). Entre los culpables que ayudaron a perpetrar la OM estaba ni más ni menos que Robert Anton Wilson. Como Kerry señaló más adelante:

Wilson y yo fundamos (la rama de) los Illuminati Bávaros Anarquistas para hacer pasar un mal rato a Jim Garrison, uno de cuyos ayudantes creía que los Illuminati manejaban todas las principales cadenas de televisión, los Conspiradores Bávaros Secretistas (CBS), los Antiguos Bávaros Conspirados (ABC) y la Nueva Baviera Conjurada (NBC).

Otro de los “irregulares” – el investigador Harold Weisberg - también era blanco de los comunicados de la OM como se demuestra en la siguiente carta anónima escrita por Robert Anton Wilson:

Estimado señor Weisburg

Tengo miedo de firmar esto con mi nombre, pero hay ciertos hechos sobre los asesinatos de los últimos años que usted debería saber. Un hombre llamado Homer Ravenshurst, otro llamado Simon Moon, y otro – que es negro – llamado Hassan Saba X (-----– ilegible). Hassan Saba X consigue la droga y ellos la fuman

Esto es lo que importa con respecto a los asesinatos. Estos tres hombres simulan ser de izquierda pero en realidad son derechistas y están reclutando gente para una sociedad secreta llamada Illuminat Eye. Los he escuchado bromear sobre los asesinatos de manera realmente cínica, si entiende lo que quiero decir.

Cuando están drogados dicen cualquier cosa.

Todos estos nombres son ficticios, pero el tal Homer Ravenhurst en realidad se llama algo así como Hornly o Hornsby y era amigo de Oswald. Oswald también pertenecía a los Illuminat Eye.

Debo permanecer en el onanimato[1].

P. S. El tal Ravenhurst o Hornly tiene calcomanías que pega en los edificios que dicen ‘Sirhan Vive’. Esto puede darle una idea.



Carta de la OM de Robert Anton Wilson a Harold Weisberg.
De la colección de Harold Weisberg.

La carta es insondable a menos que uno esté familiarizado con las travesuras discordianas a las que Thornley y sus cohortes se dedicaban durante este período. La carta en broma de Wilson a Weisberg menciona a alguien llamado Homer Ravenhurst, a otro llamado Hassan Saba X, además de Simon Moon y los Illuminat Eye. En la tradición discordiana, el seudónimo de Kerry Thornley era Omar Khayyam Ravenhurst, y así la mención de Wilson de “Homer Ravenhurst” era una forma lúdica de jugar con la mente de Weisberg. En cuanto a Simon Moon, en algún momento fue un alias de Wilson, y más tarde fue un personaje de la Trilogía Illuminatus!, de Wilson y Shea. Hassan Saba X (o Hassan-i-Sabbah X) era un personaje ficticio, un militante negro que Thornley y Wilson crearon para propagar la mitología Illuminati, quien posteriormente sería inmortalizado en una carta falsa publicada en la edición de abril 1969 de la revista Playboy en el período en que Wilson fue editor. En cuanto a los Illuminat Eye mencionados en la carta Weisberg, eran un guiño evidente a la ya mencionada sociedad secreta omnividente de Baviera. No se sabe lo que pensó Weisberg sobre esta carta; Sin embargo, le pareció tan importante como para colocarla entre sus archivos para que los futuros investigadores reflexionaran sobre ella.

Estos comunicados de la OM hicieron sospechar a Garrison que la Sociedad Discordiana era una fachada de la CIA involucrada en el asesinato de JFK. Tan extravagante como puede parecer, las personas con tendencias conspirativas podrían encontrar cierto mérito en esta teoría, debido al hecho de que casi todos quienes participaban en la Sociedad Discordiana de Nueva Orleans estaban, de una manera u otra, conectados a la investigación de Garrison, ya sea como testigos, sospechosos o informantes.

Según la leyenda, la primera edición de la Biblia Discordiana - Principia Discordia - fue impresa fuera de las horas de trabajo en un mimeógrafo en la oficina de Jim Garrison, donde se produjeron sólo cinco copias. Esta operación de copia clandestina se realizó casi dos años antes de la investigación de Garrison, y presuntamente fue perpetrada en la oficina del fiscal del distrito por una mecanógrafa llamada Lane Caplinger, que era amiga del cofundador de la Sociedad Discordiana Greg Hill. (Lane resultó ser hermana de una poetisa del Barrio Francés llamada Grace Caplinger, que era amiga de Thornley y de Hill. Más tarde Grace se aventuró en Hollywood y cambió su nombre por el de Grace Zabriskie, y ha hecho numerosas apariciones en cine y televisión, incluyendo el papel de la madre de Laura Palmer en Twin Peaks.)

En cuanto a Greg Hill, su asociación con la investigación de Garrison fue mínima, consistiendo en una carta que escribió al fiscal de distrito en apoyo a Thornley. Garrison, seguramente habiendo ya tomado la decisión en cuanto a la culpabilidad de Kerry, probablemente después de recibirla colocó dicha carta de inmediato en el picapapeles.

Sr. Garrison,

He recibido una carta de Kerry Thornley pidiéndome que le escriba a usted para ponerme a su disposición y responder sobre cualquier duda que ud. tenga o ser de alguna ayuda. Estoy dispuesto a colaborar.

Kerry y yo hemos sido amigos durante años, desde antes de que él entrara al Cuerpo de Marines y se hiciera amigo de Oswald. Y, de hecho, Kerry y yo fuimos a Nueva Orleans juntos el 01 de febrero cuando él empezó a escribir The Idle Warriors – sin embargo, yo me fui en septiembre para volver a la universidad en L.A. mientras que él se quedó para completar su manuscrito.

Debo añadir que he estado siguiendo su investigación (el L.A. FREE PRESS le ha brindado cobertura) y estoy impresionado por su esfuerzo. Tenga razón o esté equivocado, o un poco de ambas cosas, quiero que este lío sea llevado al tribunal público. Y, al igual que ud., no creo que el gobierno tenga el derecho de engañar intencionalmente a sus ciudadanos. Ya que esto es una parte fundamental de la cuestión, estaré encantado de prestar todo el servicio que pueda.

Respetuosamente

Gregory Hill



La carta de Greg Hill a Jim Garrison, 19 de febrero de 1968.
Cortesía de los Archivos Discordianos.

Si bien es un hecho que Hill y Thornley estaban en posesión de la primera edición del Principia Discordia, lo que comúnmente no es conocido es que Roderick “Slim” Brooks –otra pieza clave en la Sociedad Discordiana de Nueva Orleans - también recibió una copia de esta rara primera edición.

Slim Brooks resultó ser la primera persona que Thornley conoció cuando se mudó a Nueva Orleans. A principios de 1961, Slim y un personaje sombrío llamado Gary Kirstein – quien generalmente aparece con el seudónimo de “El Cuñado” – involucraron a Thornley en conversaciones sobre cómo matar a un presidente y, en particular, a JFK. Thornley más adelante sospechó que había sido manipulado por Brooks y Kirstein en estas conversaciones con la intención de hacerlo caer como un chivo expiatorio en el asesinato de JFK.

Parece bastante probable que Slim Brooks fuera en realidad Jerry Milton Brooks, un ex empleado de Guy Banister y miembro de los Minutemen, una organización de la milicia anticomunista de extrema derecha activa durante la década de 1960. Según el ex portavoz nacional de los Minutemen, R.N. Taylor:

Creo que el individuo a quien llamaban Slim Brooks era Jerry Milton Brooks, o el hermano de Jerry... Si se trataba Jerry, era una de las personas más extrañas que he conocido. Único en su clase. Para bien y para mal. Sé que pasó un tiempo en Banister y ese grupo en los 60s. Él era un archivo caminante de nombres, direcciones, números de teléfono, etc. Tenía una mente muy fotográfica, ciertamente sorprendente a veces. Nunca supe realmente de qué lado estaba. Siempre seguirá siendo un enigma para mí.

También se puede suponer, con cierto grado de certeza, que los restantes destinatarios de la primera edición Principia Discordia fueron Barbara Reid y Roger Lovin, ambos miembros de la Sociedad Discordiana de Nueva Orleans. De hecho, una tarjeta de la Sociedad Discordiana de 1965 registra a Lovin como jefe de la sección de Nueva Orleans.




Tarjeta de membresía de la Sociedad Discordiana.
Cortesía de los Archivos Discordianos.

Lovin - conocido en la Sociedad Discordiana como Fang the Unwashed (Fang el que No se Lava) - fue identificado por el testigo de Garrison, Bernard Goldsmith, como conectado a Lee Harvey Oswald en Nueva Orleans, así como presuntamente involucrado con la invasión a la Bahía de Cochinos. Cualquiera sea el caso, Lovin tenía la reputación de ser una estafador encantador que, por lo que sabemos, podría haber estado engañando a Goldsmith sobre sus conexiones con Oswald y la Bahía de Cochinos.



Una foto rara de Barbara Reid.

Tal vez el miembro más curioso de la Sociedad Discordiana de Nueva Orleans fue Barbara Reid, la persona responsable - además del mismo fiscal de distrito - de arrastrar a Kerry, gritando y pataleando, al circo de Jim Garrison. Reid afirmó haber visto a Oswald y a Thornley en Nueva Orleans en septiembre de 1963, una denuncia que Kerry negó, insistiendo en que la última vez que había estado en contacto con Oswald había sido en la Base del Cuerpo de Marines de El Toro durante el otoño de 1959. Curiosamente, Reid se convirtió en una de los “irregulares” de Garrison y, a menudo acompañó a Harold Weisberg en sus rondas de interrogatorios a los testigos del Barrio Francés.

Entre los archivos del Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos (HSCA) relacionados con Kerry Thornley (que actualmente residen en los Archivos Nacionales) uno encontrará extractos de la primera edición del Principia Discordia. Parece poco probable que Kerry haya proporcionado estos documentos al HSCA, a menos que estuviera tratando de demostrar  que la Sociedad Discordiana había sido infiltrada por la comunidad de inteligencia, una teoría que lo entretuvo en ocasiones, especialmente durante el período de finales de los 70s, cuando sus paranoias se habían disparado.

Sin embargo, sospecho que puede haber sido Barbara Reid la que proporcionó estos documentos Discordianos al HSCA, ya que incluido entre los archivos del HSCA hay un certificado de afiliación a la Sociedad Discordiana otorgado a Reid y firmado nada menos que por Bull Goose of Limbo (alias de Kerry Thornley), fechado el 18 de septiembre de 1964. Reid también afirmó, en un momento u otro, que era la encarnación de la diosa Eris, lo que explicaría el caos desenfrenado que entró en la vida de Thornley durante el período de investigación de Garrison.



Certificado de membresía de la Sociedad Discordiana de Barbara Reid.
De los archivos del Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos.

Otra forma en que estos documentos Discordianos podrían haber encontrado su camino hasta los archivos del HSCA fue a través de Harold Weisberg, quien señaló en una entrevista que realizó con Roger Lovin, que Lovin “...reconoció su militancia en la Sociedad Discordiana. Hoy me entregó sus archivos sobre ese grupo...” Entonces se podría suponer que Weisberg copió estos archivos y luego se los envió a Garrison y/o al HSCA. Que Weisberg estuviera dispuesto a considerar la idea de que una religión de adoradores de la diosa griega del caos y la confusión estaba involucrada de alguna manera, es sin duda una de las teorías más locas en el folklore sobre el asesinato de Kennedy, justo al lado de las demás conjeturas de Garrison como la teoría de la emoción homosexual de matar y la participación de los temidos Illuminati de Baviera. Como Robert Anton Wilson observó en Disparador Cósmico:

Intenten imaginar a un jurado tratando de mantener una expresión seria mientras examina a unos conspirados que adoran a la Diosa de la Confusión, honran al emperador Norton como un santo, tienen un libro sagrado llamado “Cómo encontré la Diosa y qué le hice cuando La encontré”, y un personal con nombres como Malaclypse el Más Joven, Ho Chih Zen, Mordecai el Funesto, Lady L. FAB, Fang El que No Se Lava, Lord Harold Randomfactor, Onrak el Inverso, et al…

Las denuncias de que Thornley y Oswald se reunieron en Ryder Coffee House llegaron por cortesía de Barbara Reid, quien afirmó que tenía evidencias que la respaldaban en la forma de un registro de visitas perteneciente al gerente del Ryder, Jack Frazier, el cual tanto Oswald como Thornley supuestamente habían firmado. En un informe que Harold Weisberg envió a Garrison, señalaba que “varios nombres pueden estar disfrazados en este registro, por ejemplo, el de Thornley en ‘lenguaje Discordiano’ está en la novena página. Usted tiene los archivos Discordianos que obtuve en un viaje anterior. Estos reflejan quién es Omar Khyam...” Piensen lo que quieran de esto, pero al parecer Weisberg pensó que estaba tras la pista de una conspiración Discordiana y le envió a Garrison el registro de visitas de Frazier como evidencia. Una revisión del libro revela que Thornley efectivamente lo había firmado usando su personaje Discordiano de Omar Khayyam Ravenhurst, lo que indica que Kerry visitó el Ryder Coffee House al menos en una ocasión. Sin embargo, no hay evidencia de que Oswald - usando su verdadero nombre o un alias – hubiera firmado el libro de visitas. (El nombre de Carril Caplinger, quien también fuera una vez conspirador Discordiano, aparece en otra parte del registro, ¡proporcionando más evidencia incontrovertible del siniestro papel de la Sociedad Discordiana en el asesinato de JFK!)



Libro de visitas firmado por el alter ego discordiano de Kerry Thornley, Lord Omar Khayyam Ravenhurst.
De la colección de Harold Weisberg.


Robert Karno - que en ausencia de Jack Frazier estaba gestionando el Ryder Coffee House durante el período correspondiente - declaró en una entrevista con James Alcock – otro de los investigadores de Garrison - que creyó haber visto a Oswald en el Ryder en una ocasión, a pesar de que no sonaba completamente seguro: “Bueno, yo-yo creo que lo vi. Estoy casi seguro de que lo hice...” En cuanto a Thornley, Karno recordaba haberlo visto allí una sola vez, y no dijo nada acerca de haber visto a Thornley y a Oswald juntos.







[1] Nota del Traductor: sospecho que Wilson, además de incluir varios juegos de palabras como ‘Illuminat Eye’ (que fonéticamente suena como una mala pronunciación en inglés de ‘Illuminati’) y ‘onanymous’ (que traduje como ‘onanimato’, mezcla de ‘onanismo’ y ‘anonimato’) debido a  su humor característico, introdujo también estos ‘errores’ de ortografía adrede para brindarle credibilidad a la misiva; como él mismo explica en Cosmic Trigger III: “Pequeños toques de incompetencia e ignorancia que ayudan a crear la impresión de que se trataba de un verdadero y sincero artículo de periódico -- como las sillas chirriantes, toses de fondo, diálogos superpuestos, y la calidad de sonido escrupulosamente ‘mala’ que hicieron parecer ‘verdaderos’ a los noticieros artificiales de las dos mejores películas de Orson Welles: Citizen Kane y F For Fake”.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Robert Anton Wilson y la Operación Jode-Mentes


Por Jesse Walker

(Tomado de Disinformation, y traducido por Mazzu)

 

[Nota del editor de Disinformation: El siguiente es un extracto del nuevo libro de Jesse Walker, United States of Paranoia : A Conspiracy Theory. El extracto es parte del capítulo "Operación Mindfuck " y se centra en el papel del Papa Discordiano Robert Anton Wilson.]

 


[Robert Anton] Wilson asentó las instrucciones básicas para la Operación Jode-Mentes en una nota enviada a varios amigos (incluyendo a [Paul] Krassner). Los participantes debían "hacer circular todos los rumores aportados por otros miembros" y debían "atribuir todas las calamidades nacionales, asesinatos o conspiraciones a los otros grupos." Un gran riesgo, advirtió, es que "el Establishment podría ser lo suficientemente paranoico como para creer alguna leyenda loca iniciada por alguno de nosotros y luego arrestarnos a todos por haber matado a Abraham Lincoln".

 

Así que enviaron una carta con membrete de los Illuminati bávaros a la Christian Anti-Communist Crusade (Cruzada Cristiana Anticomunista), sólo para confirmarles que "si, hemos tomado las riendas del negocio de la música rock. Pero ustedes todavía son tan ingenuos. Nos hicimos cargo del mundo de la música en 1800. Beethoven fue nuestro primer converso." Robert Welch de la John Birch Society recibió una carta informándole que Gary Allen era un agente Illuminati. Cuando un jurado de Nueva Orleans se negó a condenar a uno de los hombres que Jim Garrison culpara por el asesinato de JFK, Art Kunkin, seguidor de Garrison y editor del periódico izquierdista Los Angeles Free Press, recibió una misiva de la "Orden del Angel Fénix" revelando que los miembros del jurado eran todos miembros de los Illuminati. El signo revelador, explicaba la carta, era que a todos ellos les faltaba el pezón izquierdo.

 

Los Discordianos plantaron historias sobre la sociedad secreta en varias publicaciones de izquierda, libertarias, y hippies, presentando a los Illuminati a la contracultura. "Acusábamos a todo el mundo de ser Illuminati," recordó Wilson. "A Nixon, Johnson, William Buckley, Jr., a nosotros mismos, a los invasores marcianos , a los mismos conspiranoicos, a todo el mundo ." Pero

 

Nunca consideramos esto como un fraude o una broma en el sentido ordinario. Lo considerábamos ontología guerrillera.

 

Mi actitud personal era que si que si la Nueva Izquierda quería vivir en esa realidad-túnel particular de paranoia extrema, tenían absoluto derecho a esa elección neurológica. Yo veía al Discordianismo como el Factor de la Broma Cósmica introduciendo tantas paranoias alternativas que todo el mundo podía escoger su favorita, si es que tenían esa inclinación. También esperaba que algunas almas menos crédulas, abrumadas por este pastiche de posibilidades, pudieran ver a través de todo ese juego de paranoia y decidieran mutar a un mapa de la realidad más amplio, más divertido, y esperanzador.

 

Insertaron aquel diagrama en el East Village Other[1]. Pusieron anuncios extraños en Innovator. Prácticamente tomaron por asalto al Roger SPARK de Chicago, que antes había sido un medio de la izquierda bastante serio, afiliado a los Ciudadanos por la Acción Política Independiente. Los Discordianos lo llenaron con ideas anarquistas y sátira surrealista: alguien que miraba los clasificados podía toparse con un anuncio como el siguiente, "paranoicos, únanse; ¡no tienen nada que temer más que unos de otros! Escriba a la Oficina del Fiscal de Distrito de Nueva Orleans para recibir gratis el folleto informativo "Cómo iniciar su propia Conspiración'." En el verano de 1969 el periódico acusó al alcalde de Chicago de ser uno de los brazos del pulpo, poniendo en primera plana DALEY VINCULADO CON LOS ILLUMINATI .

 


En la edición de abril 1969 de la columna del Playboy Advisor, justo después de una investigación sobre las ‘bolas azules’, apareció esta misiva:

 

Hace poco escuché a un viejo de ideas derechistas - un amigo de mis abuelos – que afirma que la actual ola de asesinatos en América es obra de una sociedad secreta llamada los Illuminati. Dijo que los Illuminati han existido a lo largo de la historia, son propietarios de los cárteles de la banca internacional, han sido todos masones del grado 32 y eran conocidos para Ian Fleming, quien los retrató como SPECTRE en sus libros de James Bond - por lo cual los Illuminati acabaron con él. Al principio todo esto me parecía un delirio paranoico. Luego leí en The New Yorker que Allan Chapman, uno de los hombres de Jim Garrison en la investigación del asesinato de John Kennedy, cree que los Illuminati realmente existen. El siguiente paso en mi descenso galopante hacia la credulidad se produjo cuando le mencioné el tema a un amigo que se especializa en asuntos de Oriente Medio. Me dijo que los Illuminati eran en realidad de origen árabe y que su fundador fue el legendario "viejo de la montaña", que utilizaban marihuana para lograr un frenesí asesino y que lucharon tanto contra los cruzados como contra los musulmanes ortodoxos, y agregó que su presente gobernante es el Aga Khan, pero, dijo, ahora no es más que una orden religiosa inofensiva conocida como Ismailismo .

 

Entonces comencé a preguntarme seriamente sobre todo esto. Se lo comenté a un amigo de Berkeley. De inmediato me dijo que hay un grupo en el campus que se hace llamar los Illuminati y se jactan de controlar en secreto las finanzas internacionales y los medios de comunicación. Ahora (si Playboy no es parte de la conspiración Illuminati), pueden decirme : ¿Son los Illuminati una rama de los masones? ¿El Aga Khan es su líder? ¿Realmente son dueños de todos los bancos y canales de televisión? Y ¿A quién han matado últimamente?

 

La carta estaba firmada como "RS , Kansas City, Missouri," pero en realidad había sido escrita por Wilson y Thornley. La respuesta de Wilson, escrita en el tono neutral y liviano esperado en un  asesor de Playboy, aclaraba la mayoría de las confusiones históricas contenidas en la carta (aunque añadía la afirmación infundada de que los Illuminati de Weishaupt se habían "basado libremente" en la orden del Viejo de la Montaña). Los Illuminati de Berkeley, agregaba Wilson, eran "una broma de los anarquistas locales."

 

No siempre era fácil saber dónde terminaba la Operación Jode-Mentes y dónde comenzaba la paranoia sincera. "Las revelaciones discordianas parecieron haber presionado un botón magicko" Wilson escribió más tarde. "Comenzaron a aparecer nuevas revelaciones sobre los Illuminati en todas partes, tanto en publicaciones de extrema derecha, como de ultraizquierda. Esto definitivamente no provenía de nosotros los discordianos." Tampoco estaba claro quiénes eran "nosotros los discordianos". Aunque algunos de los Illuminati de Berkeley eran conocidos de Thornley, ellos habían inventado independientemente la broma de hacerse pasar por una antigua conspiración. En un momento dado Wilson recordó que el periódico Los Angeles Free Press publicó "la grabación de una entrevista telefónica a una persona de color que afirmaba representar a la ‘Misa Negra’, una conspiración Afro-Discordiana de la que nunca habíamos oído hablar. Se adjudicó crédito, en nombre de la Misa Negra y los discordianos, por todos los atentados que habían sido atribuidos a la agrupación Weather Underground."

 

Wilson y Thornley se reunieron una sola vez en ese período, cuando Wilson pasó la noche en casa de Thornley en Tampa en 1968. Fumaron algo de hierba y comenzaron a rumiar sobre su proyecto. "¿Y si en realidad los Illuminati existen?", preguntó Wilson. "Tal vez se enteran de nosotros y se cabrean."

 

"Dudo que existan", respondió Thornley. "Y si por casualidad existen, probablemente estén muy felices de tener a unos tontos del culo como nosotros encubriéndolos mediante la difusión de teorías extrañas."

 

En 1969, Wilson y otro editor de Playboy, Robert Shea, comenzaron a trabajar en lo que sería el elemento más influyente de la Operación Jode-Mentes. Inspirado por las cartas locas que la revista recibía a menudo, Shea y Wilson decidieron escribir una novela "a medio camino entre la sátira y el melodrama, y también delicadamente en equilibrio entre ‘demostrar’ las múltiples conspiraciones y socavar las 'pruebas'." El resultado fue Illuminatus. Básicamente fue terminado en 1971 pero no se publicó por otros cuatro años, con importantes recortes y dividido en tres volúmenes (la edición de un solo volumen apareció finalmente en 1984.)

 

 



[1] Nota del Traductor: se refiere al diagrama que más tarde fue publicado en Illuminatus
 

martes, 24 de abril de 2012

FUI ATROPELLADO EN LA SUPERAUTOPISTA DE LA INFORMACIÓN


Fragmento de “Detonador Cósmico III: Mi Vida Después de la Muerte” (Robert Anton Wilson)

Traducción: Mazzu Stardust







FUI ATROPELLADO EN LA SUPERAUTOPISTA DE LA INFORMACIÓN



Éste no es un mundo normal.

--Batman



“Tal vez” es una caña muy débil de la cual colgar toda tu vida, pero es todo lo que tenemos.

--Hannah y sus hermanas





De acuerdo a fuentes confiables, fallecí el 22 de Febrero - cumpleaños de George Washington - de 1994. No sentí nada especial o chocante en ese momento, y creí estar todavía junto a mi procesador de texto trabajando en una novela llamada La Novia de Illuminatus. Sin embargo, a la hora del almuerzo, al revisar mi contestador automático, descubrí que Tim Leary y otra docena de amigos habían estado llamando, intentando comunicarse conmigo, o - si habían creído a las fuentes confiables - compartiendo sus pesares y condolencias con mi desconsolada familia. Rápidamente descubrí que la noticia de mi trágico final había aparecido en Internet, una de las redes informáticas más populares, en la forma de un obituario de Los Angeles Times:



“El célebre autor de ciencia-ficción Robert Anton Wilson fue hallado muerto en su casa ayer, aparentemente víctima de un paro cardíaco. El sr. Wilson, 63, fue encontrado por su esposa, Arlen…

Wilson fue autor de numerosos libros… fue famoso por sus puntos de vistas libertarios, su amor por la tecnología y humor sarcástico. Tenía dos hijos… etc.”



Originalmente, esta necrológica del L. A. Times fue ingresada a la red por alguien en Cambridge. Inmediatamente pensé en los bromistas del M. I. T. - los Gremlins del Ciberespacio, como alguien los bautizó -. Admiré la verosimilitud artística del Gremlin que falsificó el obituario. Malinterpretó mi obra (solamente 6 de mis 28 libros pueden ser clasificados como ciencia-ficción, tal vez 3 como ciencia-facción). También, torpemente, le erró a mi edad por un año y al número de mis hijos por uno. Pequeños toques de incompetencia e ignorancia que ayudaron a crear la impresión de que se trataba de un verdadero y sincero artículo del L. A. Times -- como las sillas chirriantes, toses de fondo, diálogos superpuestos, calidad de sonido escrupulosamente “mala” etc., que hicieron parecer “verdaderos” a los noticieros artificiales de las dos mejores películas de Orson Welles: Citizen Kane y F For Fake. El falso obituario del L. A. Times no podía competir con los engaños monumentales de Welles - por ejemplo, con el show radiofónico prematuramente desconstruccionista “La Guerra de los Mundos”, donde la música suave era interrumpida por noticieros ominosos confundiendo los límites entre “arte” y “realidad” de toda una audiencia masiva -. Pero si bien el artículo no tenía el peso de Welles, ciertamente contenía la mezcla wellesiana entre arte y magia: en retrospectiva, incluso me recuerda un poco a un show de arte surrealista de 1923, donde la audiencia se encontraba en el jardín con un taxi - en cuyo interior llovía -, con un letrero que decía gnómicamente:



DADA NO HA MUERTO

VIGILEN SUS SOBRETODOS





Siempre pensé que aquel doble chapuzón de guerrilla ontológica (por Dalí y Bretón, respectivamente) condujo a la audiencia más allá del surrealismo hasta el postmodernismo, es decir, al Agnosticismo Total y/o a la desorientación terminal. Ciertamente, el arte y la vida, y el arte y la magia nunca volvieron a ser desenredados con claridad para satisfacción de los espectadores. En esta lucha por derrumbar la Cortina de Hierro entre creatividad y “realidad”, tiendo a ver la farsa de los marcianos wellesianos como el segundo paso más grande luego del surrealismo y, ejem, a veces, inmodestamente, considero mi propio trabajo como un tercer paso. Pero el Gremlin que me mató el 22 de Febrero, impulsó “la transformación de la mente y todo aquello que se le parezca” (Bretón) un salto cuántico más allá de lo que yo nunca había llegado. Provocó dolor y sorpresa verdaderos, si no, pánico masivo wellesiano. Un amigo me contó que el primer artículo que vio, en Compuserve, citaba la supuesta necrológica del Times y agregaba: “Esto es tan malo como cuando nos enteramos de la muerte de Zappa. Voy a meditar en su memoria”. Otro cibernauta, una mujer, tecleó todo un capítulo del Eclesiastés por mi memoria -- “Para todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su tiempo: Tiempo de nacer, y tiempo de morir;” etc. -- y luego añadió “¡Ahora salgan y ENFIÉSTENSE COMO A ÉL LE HUBIERA GUSTADO!”. Un boletín de “La Casa de los Apóstoles de Eris, San Francisco” decía que “los intentos de contactar a Robert Anton Wilson han sido infructuosos” -- ¿Mmmmh? -- no obstante, afirmaba que “RAW está vivo y ocupado en trabajos religiosos” Creo que el autor de ese artículo intentaba sonar poco convincente, especialmente para los iniciados en mis Novelas Clásicas (los “trabajos religiosos” erisianos consisten en operaciones jode-mentes y “shocks” en el estricto sentido masónico de la palabra) Él (o ella) proyectó una sospecha contagiosa sobre otras negaciones posteadas en la net por varios amigos que habían podido comunicarse conmigo. Ciertamente, los conspiranoicos que habían seguido mi carrera desde Illuminatus, no creerían en un reporte que admite, sospechosamente, que nadie pudo contactarme… Muchas de las contribuciones a la controversia de muerto-o-vivo parecían dudar en que si yo había muerto (o no) en Los Angeles o en San Francisco. La más graciosa de todas afirmaba que yo estaba vivo, pero en Howt (Condado de Dublin, Irlanda) – donde viví la mayor parte de los 80s:



“Contactado en su hogar en el Castillo de Howth, Wilson dijo ‘los reportes sobre mi muerte han sido un tanto exagerados. Aún puedo tambalearme un poco e incluso gastar alguna bromilla ocasional’.”



A lo que algunos astutos, reconociendo la chanza joyceana, respondieron: “¿No será el Castillo de Howth y sus alrededores?” La leyenda de Howth continuó circulando por la red, y pronto incluyó la noticia de que yo había asumido la presidencia del Comité para la Investigación Surrealista de las Afirmaciones de lo Normal (CISAN) luego de la muerte de su fundador, el Profesor Timothy F.X. Finnegan, de la Universidad de Trinity – Dublin, y que el CISAN todavía ofrecía $ 100.000 a cualquier “normalista” que pudiese presentar “una persona, lugar, o cosa perfectamente normal – o incluso un ocaso ordinario. O un día común”. Claro: Finnegan y el CISAN existen en cierto sentido, al igual que el Castillo de Howth, como ya sabrán los lectores de mis obras – no en el mismo sentido en que existe la Estatua de la Libertad, pero tampoco en el sentido enteramente metafórico en que existe la Deuda Nacional o la Santísima Trinidad. Pero el resultado de todo esto fue que comencé a preguntarme si no será que sólo existo de alguna manera semiótica o metafórica, como una versión masculina y anciana de la Virgen. Digo, ¿Existo de la misma manera en que existe el Castillo de Howth en Dublin, o en la manera en que existe el Castillo de Howth y sus alrededores en Finnegans Wake? Recuerdo un tratado espiritista que leí una vez (hojeo todo tipo de literatura extraña, con eso evito creer totalmente en lo que los medios masivos nos dicen que es la Verdad Oficial). Aquel tomo fantasmagórico afirmaba que los pobres espectros a menudo no nos enteramos que hemos muerto hasta que algún médium nos “contacta” y nos explica por qué la gente nos trata de manera tan ruda últimamente – es decir, por qué incluso nuestras esposas e hijos nos ignoran categóricamente a menos que sacudamos lámparas o golpeemos en código sobre la mesa. También había leído la hilarante “guerra panfletaria” que mantuvo Jonathan Swift  con el astrólogo Patridge, donde discutían si Patridge había muerto o no el día predicho por un astrólogo rival, Isaac Bickerstaff (“Bickerstaff” suena mucho al propio Swift operando tras una máscara como era usual, como también Lemuel Gulliver, el científico trotamundos, sonaba curiosamente parecido a Swift; con esta cuestión aprenderemos mucho sobre la Realidad y las Máscaras) A pesar de que Patridge insistía vehementemente en la continuidad de su vitalidad, el argumento de Swift, un modelo de la sutileza celta, sostenía que el hecho de que un hombre afirmara que no había muerto y que incluso así lo creyera, no implica, lógicamente, que nosotros debamos dar crédito a su testimonio sin pruebas que lo corroboren. Aquello dejó sin palabras al pobre Patridge (nunca discutas con un intelectual dublinés) – y ahora yo también me sentía así. Obviamente mi testimonio en el asunto no habría convencido a Swift, cuando decidió hacer el papel de científico escéptico, y me pregunto si convencería al CSICOP – el grupo opuesto al CISAN. El CSICOP (Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal) cree que lo “normal” realmente existe en algún lugar, y no sólo en un mundo espectral platónico. Aseveran que existe en todos lados, y que no existe ninguna otra cosa. (Si vemos alguna de las 10100 cosas no-normales de este mundo, ellos afirmarán que hemos tenido una alucinación) Como escribió un famoso bardo:



Pensó ver un cajero de banco descendiendo del bus

Miró de nuevo y vio un hipopótamo



Recuerdo una novela de Phil Dick, Ubik, sobre un montón de personas muertas que no sabían que habían muerto, y que pensaban que el universo había comenzado lentamente a transformarse en mierda. Si eso es lo que me sucedió, no podría saberlo - por definición. Ese tipo de pensamientos realmente pueden perturbar nuestra arquitectura mental, especialmente si uno derrochó gran parte de su vida en la filosofía epistemológica y en extractos de cannabis. Yo me he entregado a ambos vicios en muchas ocasiones, y temo haberme convertido en un ejemplo horrible de Existencialismo Agravado. Peor aún: también he escuchado a Albert Rosenfeld, un médico distinguido, dando una conferencia sobre “muerte clínica”, diciendo “hemos avanzado mucho desde aquellos días en que Marshall Dillon levantaba la sábana y decía ‘si, está muerto’. Ahora se necesita un comité para decidirlo”. Pero estas dudas ontológicas se hicieron a un lado cuando la CIA entró en el Viaje, haciendo el papel de los Demonios Iracundos de éste bardo. Alguien (que firmó como “Anon.”) ingresó lo siguiente en varias páginas de noticias de internet:



“LA CIA ASESINÓ A ROBERT ANTON WILSON”



“Wilson no murió por causas naturales. Fue asesinado. Temprano, ese mismo día, una inyección con un veneno de efecto retardado basado en toxinas de mariscos le fue suministrada a Wilson por agentes especiales del ESCUADRÓN SÚPER SECRETO DE OPERATIVOS NEGROS de la CIA, utilizando una aguja especial hecha de un plástico que se disuelve en el cuerpo sin dejar rastros. El cuerpo de Wilson fue trasladado y cremado inmediatamente, salteando el paso habitual de la autopsia POR ÓRDENES DE ARRIBA.



“Es claro por qué los podere$ querían muerto a Wilson. Era un elemento peligroso; el gobierno sólo puede gobernar si la mayoría no cuestiona el sistema (no importa quién sea el que “mande”). Las minorías problemáticas pueden silenciarse discretamente, mediante la ACCIÓN EJECUTIVA (asesinato), como sucedió con Wilson…”



“Antes, las mismas agencias (CIA, NRO, DEA y el GOBIERNO FANTASMA BOLCHEVIQUE de CFR/TLC/Bilderberger) neutralizaron al defensor del LSD, Timothy Leary, con una neurotoxina que DESTRUYE LA MENTE e INDUCE ARTIFICIALMENTE A UN ESTADO SIMILAR A LA SENILIDAD…”



“Se alienta la diseminación de esta información. HAGA 30 COPIAS”



Bello como rata de cloaca, pensé al leer esto. Ahora, cuando Tim le diga a la gente que yo no he muerto, funcionaría como una nueva evidencia de su “senilidad”. Por supuesto, también disfruté de la idea de que alguien, en algún lugar, me considerase tan importante como para aterrorizar a la CIA y hacerles llamar a su ESCUADRÓN SÚPER SECRETO DE OPERATIVOS NEGROS para eliminarme. (…)



Otros se pusieron más bizarros:



“Tal vez el gobierno instaló un RAW VIRTUAL en su lugar para apaciguar los miedos de la gente. Ah, seguro, puede responder lo que quiera, pero yo sé que no es el VERDADERO RAW.”



Pero mi favorita entre todas estas contribuciones a los Mitos de Wilson fue agregada por alguien con el apodo The Green One:



“No hay ninguna toxina. No hay ninguna aguja. No has escuchado nada sobre una toxina. No has escuchado nada sobre una aguja. No eran herramientas de la conspiración. No hay ninguna conspiración. La toxina y la aguja, que no existen, no forman parte de la conspiración, que tampoco existe. Fnord. Repite conmigo. No hay ninguna toxina…”



Que puedo agregar a este fragmento de guerrilla ontológica, excepto “¿Fnord?”